Mariane Pearl recibe el primer premio “Giardinetto Un Mundo nuevo”
Estados Unidos “ha dejado de ser espacio privilegiado para la libertad de prensa y el respeto a la independencia de la línea editorial de cada medio” dice la autora de este galardón instituido por un grupo de personalidades barcelonesas de la cultura.
Pese a que nos ha todo vivir en un mundo cada vez más atrafagado y superficial que deja muy poco tiempo para el disfrute de la amistad compartida en torno a buena mesa, todavía quedan gentes capaces de encontrar un hueco dedicado a reunirse con cierta periodicidad y sin más objeto que el de verse, tener la oportunidad de charlar y compartir experiencias mientras se da buena cuenta de un reparador condumio. Barcelona registró a lo largo del siglo XX numerosas experiencias de este tipo y el caso es que todavía quedan algunas que siguen plenamente vigentes. Como la que inició el periodista y escritor Joan de Sagarra con tan buena fortuna que, aún después de desaparecido, el grupo de amigos surgido en su torno ha continuado encontrándose hasta el día de hoy.
De tales citas surgió un imaginativo proyecto cual ha sido el de crear un galardón que trata de distinguir los valores éticos, morales y sociales de determinadas personas siguiendo la pauta que trazó F. Scott Fitzgerald cuando dijo que “habría que comprender que las cosas no tienen remedio hay que estar decidido a cambiarlas”. Es el premio “Giardinetto Un Mundo nuevo” cuya primera edición ha correspondido a Mariane Pearl, tal como acordó un jurado presidido por Poldo Pomés que quiso, con dicho fallo, reconocer “su lucha a favor de lo que ella denomina una ‘revolución humana’ y que no es otra cosa que vivir sin miedo y con esperanza, a favor de un mundo más justo e igualitario, en armonía y prosperidad compartida”.
Pearl es una periodista intrépida que trabajó en Pakistán con su marido Daniel, quien resultó secuestrado, torturado y decapitado por su condición de judío y a causa de sus investigaciones sobre el yihadismo. Mariane, a la sazón embarazada, expresó su dolor con el libro “Un corazón invencible” que Brad Pitt llevó al cine con Angela Jolie de protagonista y es autora también de otro titulado ”En busca de la esperanza”. Colabora además en diversos medios de comunicación.
Mariane, que ha vivido varias guerras -Sudán, Ucrania, Chad, Israel…- comentó que en cada conflicto bélico no solo hay batallas y muerte, sino también vida cotidiana. Recordó que, si bien es palpable la presencia femenina en la profesión periodística, también resulta muy evidente su mucha menor intervención en tareas directivas, lo que repercute en el reflejo que las guerras tiene en los medios puesto que mientras los hombres ponen el acento en la lucha por el poder y la codicia, la mujer manifiesta un mayor interés en la conservación de la vida.
Anunció que su próximo estudio estará dedicado a los Estados Unidos, “un país que ha dejado de ser espacio privilegiado para la libertad de prensa y el respeto a la independencia de la línea editorial de cada medio”. En cuanto a su visión sobre el futuro de Europa, manifestó su preocupación por el peligro que acecha a los derechos de la mujer a consecuencia de una muy tendencia regresiva muy evidente en algunos de los países del viejo continente. “Europa -dijo- está en un momento crítico de su historia en el que o se decanta por populismo irracional de Trump o lucha por conservar sus propios valores”.
En el acto de entrega del premio, por cierto una obra del artista Justo Almendros, estuvieron presentes miembros destacados de la peña promotora del premio como Xavier Mas de Xaxàs, Víctor-M. Amela, Santiago Tarín, Victoria Combalia y Joaquin Luna.
Escribe tu comentario