Ana Alonso desafía al dolor y conquista el bronce olímpico tras ser atropellada meses antes
La granadina hace historia en Milano-Cortina 2026 con la sexta medalla olímpica invernal española mientras Marianne Fatton se corona como primera campeona olímpica del sprint
La historia de Ana Alonso ya es eterna. La deportista española logró la medalla de bronce en la prueba de sprint de esquí de montaña en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026, disputados en Bormio (Italia), apenas cuatro meses después de haber sido atropellada mientras entrenaba en bicicleta.
A sus 31 años, la granadina cumplió el sueño de su vida tras superar lesiones gravísimas: rotura del ligamento cruzado anterior y del ligamento colateral interno con edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación acromioclavicular. Pese al parte médico, decidió aplazar la operación para poder competir en los Juegos. Y la apuesta salió perfecta.
🥇 Un podio histórico en Bormio
La suiza Marianne Fatton se proclamó primera campeona olímpica de la historia del sprint femenino, mientras que la francesa Emily Harrop se colgó la medalla de plata.
Pero el bronce de Ana Alonso tuvo un significado especial: supone la sexta medalla olímpica de invierno para España en toda su historia y consolida el crecimiento del esquí de montaña en el panorama internacional.
💪 De un atropello al podio olímpico
Hace solo cuatro meses, el futuro deportivo de “Anita” era una incógnita. El accidente le dejó graves lesiones en la parte izquierda del cuerpo y un diagnóstico que invitaba al quirófano. Sin embargo, optó por un tratamiento conservador para no renunciar a su gran objetivo: competir en unos Juegos Olímpicos.
En la estación de Bormio, ante la mirada del mundo, demostró que la resiliencia también sube montañas. Su bronce no solo es una medalla: es una lección de superación.
El esquí de montaña ya tiene su primera campeona olímpica… y España, una nueva heroína.
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