Open Cosmos fortalece la posición de Europa en el espacio: presenta en el MWC una generación de satélites que conecta el planeta
La compañía Open Cosmos, fundada y dirigida por el ingeniero aeronáutico Rafel Jordà, ha presentado su modelo de desarrollo satelital basado en hacer el espacio más accesible para gobiernos, empresas e instituciones, al tiempo que avanza hacia una conectividad espacial soberana europea.
El Mobile World Congress (MWC) en Barcelona ha servido de escaparate para el crecimiento del sector espacial europeo. Dentro de él, esta destacando la compañía Open Cosmos, fundada y dirigida por el ingeniero aeronáutico catalán, Rafel Jordà, que ha presentado muy seguro de su compañía made in Europa su modelo de desarrollo satelital basado en hacer el espacio más accesible para gobiernos, empresas e instituciones, al tiempo que avanza hacia una conectividad espacial soberana europea. Una pieza que sobresale y resulta relevante en el actual panorama geoestrategico convulso.
En declaraciones a Catalunya Press, Jordà explica que la empresa diseña, fabrica y opera satélites con un doble objetivo: “entender el mundo y conectarlo”. La compañía desarrolla sistemas capaces de observar la Tierra para generar información estratégica —desde evolución forestal o riesgos de incendios hasta actividad urbana o impacto climático— y, al mismo tiempo, ofrecer comunicaciones seguras en cualquier punto del planeta. Algo que ahora gracias a esta compañía ha pasado de un deseo a una realidad tangible.
Satélites para medir el planeta en tiempo real
Los satélites de Open Cosmos permiten obtener datos de observación terrestre que posteriormente se analizan mediante plataformas propias de inteligencia artificial. A partir de estas imágenes es posible calcular indicadores como niveles de deforestación, probabilidades de incendios, cambios en infraestructuras o evolución agrícola.
Según su fundador, esta capacidad de medición continua constituye la base para la toma de decisiones científicas, económicas y medioambientales. “Aprendemos patrones que se repiten en la información y permiten anticipar riesgos o entender mejor lo que está ocurriendo en la Tierra”, señala.
La empresa estructura su actividad en cuatro grandes líneas: infraestructura satelital, constelaciones compartidas, análisis de datos mediante inteligencia artificial y soluciones de conectividad global.
ConnectedCosmos: una constelación propia para la soberanía europea
Coincidiendo con el MWC, la compañía ha anunciado además ConnectedCosmos, su propia constelación de satélites en órbita baja diseñada para proporcionar comunicaciones seguras, soberanas y resilientes a gobiernos y empresas.
El proyecto busca reducir la dependencia europea de grandes megaconstelaciones internacionales mediante una red espacial capaz de operar incluso cuando infraestructuras terrestres críticas —como cables submarinos o estaciones en tierra— resultan vulnerables o quedan comprometidas.
La constelación combinará banda ancha punto a punto e Internet de las Cosas directo al dispositivo, permitiendo transmitir grandes volúmenes de datos en tiempo real y mantener operativas comunicaciones críticas durante crisis climáticas, conflictos o apagones tecnológicos.
Uno de los elementos diferenciales será la incorporación de enlaces ópticos entre satélites, creando una red espacial autónoma capaz de evitar interferencias, intentos de bloqueo o ciberataques sin depender de infraestructuras terrestres intermedias.
Observación y conectividad en un único sistema
ConnectedCosmos trabajará conjuntamente con la infraestructura de observación terrestre Open Constellation, permitiendo combinar imágenes del planeta con transmisión inmediata de datos operativos.
Según Jordà, esta integración permitirá aportar “contexto e inteligencia inmediata”, facilitando decisiones rápidas en ámbitos como emergencias climáticas, seguridad marítima, transición energética o gestión de infraestructuras críticas.
Conectividad resiliente ante catástrofes
El CEO de Open Cosmos subraya que los satélites se están convirtiendo en una infraestructura esencial en un contexto marcado por fenómenos extremos y creciente inestabilidad geopolítica.
“Cuando hay incendios, inundaciones o guerras, las infraestructuras terrestres pueden fallar, pero los satélites siguen funcionando porque están en órbita”, explica. Esta resiliencia permite mantener comunicaciones y acceso a información incluso cuando las redes tradicionales dejan de operar.
Entre las aplicaciones destacan la gestión de emergencias, el control marítimo, la conectividad en zonas remotas o el seguimiento de desastres naturales en tiempo casi real.
Crecimiento industrial europeo desde Barcelona
Open Cosmos nació a partir de la experiencia de Jordà en el sector aeroespacial tras su formación en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). La empresa inició su actividad tras conseguir un primer contrato con la Agencia Espacial Europea y posteriormente aceleró su expansión internacional.
Actualmente cuenta con más de 300 empleados, cuatro fábricas —ubicadas en Barcelona, Portugal, Atenas y Oxford— y capacidad para producir hasta 200 satélites al año. La compañía cerró contratos por valor superior a 250 millones de euros durante el último ejercicio.
En paralelo, la empresa ha ampliado recientemente su Sala Blanca en Barcelona, un espacio de 200 metros cuadrados destinado a incrementar la integración simultánea de satélites y atraer nuevos proyectos institucionales y comerciales internacionales.
Un activo estratégico para Europa
Uno de los avances recientes más relevantes ha sido la activación de licencias internacionales de espectro en banda Ka, que permitirán operar la constelación a escala global en un entorno orbital cada vez más saturado.
Para Jordà, este tipo de infraestructuras representan un activo estratégico clave: “Europa tiene capacidades tecnológicas de primer nivel y debe abandonar la narrativa de dependencia tecnológica”.
La visión de la compañía pasa por construir infraestructuras espaciales propias que permitan colaborar internacionalmente desde una posición de igualdad y autonomía tecnológica.
Democratizar el acceso al espacio
El objetivo final de Open Cosmos es abrir el uso del espacio a más actores, reduciendo costes y tiempos de desarrollo para que administraciones públicas, sectores energéticos, agrícolas o de seguridad puedan beneficiarse de la tecnología satelital.
Desde la resiliencia climática hasta la conectividad global segura, la empresa apuesta por convertir los satélites en una herramienta cotidiana para afrontar retos globales. Como resume su fundador, “no se trata solo de lanzar satélites, sino de construir infraestructuras que nos permitan comprender mejor el mundo y mantenerlo conectado incluso en los escenarios más complejos”
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