Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) prevé ingresar 14 millones de euros hasta 2028 gracias a comercializar el ahorro energético generado desde enero de 2023 por cambiar su flota de autobuses diésel por eléctricos, así como mejorar la eficiencia del servicio de metro, entre otras medidas sostenibles.
Para ingresar dicho dinero, TMB ha adjudicado un contrato público a Iberdrola, empresa proveedora de energía, que pagará por los Certificados de Ahorro Energético (CAE) de la empresa de transporte público, según ha explicado el ceo de TMB, Xavier Flores, en declaraciones a los medios este martes.
Flores ha señalado que TMB es la primera empresa pública que utiliza está fórmula de los CAE que permiten transformar en ingresos el ahorro energético, gracias a la ley aprobada en enero de 2023 en el Congreso que implica un beneficio para las dos empresas implicadas en la operación.
Así, ha remarcado que TMB apuesta por la descarbonización de toda su flota en beneficio del medio ambiente y, a la vez (con el nuevo contrato), conseguirá ingresos económicos "imprevistos" hasta ahora.
Por su parte, el beneficio de Iberdrola vendrá de comprar los CEA a un precio más bajo del que le costaría hacer una contribución económica directa al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, al cual está obligado a aportar, ya sea económicamente o mediante los CEA.
44.000 euros por autobús eléctrico
Para ejemplificar los beneficios, Flores ha expuesto que por cada autobús eléctrico que compren para sustituir uno diésel, les comporta un beneficio neto de 44.000 euros por el ahorro energético que supone.
De esta forma, prevén cambiar un total de 133 autobuses, algunos de ellos ya en funcionamiento, generando unos 5,8 millones de euros, además de poner en marcha un nuevo modelo de conducción de metro más eficiente en 5 líneas por un coste de 280.000 euros y que les supondría un ingreso de 1,4 millones.
Ha añadido que sustituir un tren de metro antiguo por uno más eficiente les genera un valor de 30.000 euros cada uno y que prevén ingresar 1,2 millones por 42 trenes; y que instalar equipos de recuperación de energía de frenada de trenes les genera 100.000 euros por cada equipo, de los cuales instalarán 13 nuevos.
Flores ha subrayado que los cálculos de beneficio que han presentado son conservadores y que pueden aumentar en los próximos años y ha augurado que esta fórmula de ingresos excepcionales se explotará de forma más habitual a partir de ahora en el resto de transporte público del estado, gracias a que han "abierto camino".
Finalmente, no ha concretado en qué destinarán los ingresos, pero sí que ha asegurado que se reinvertirán en seguir mejorando la sostenibilidad de la red de bus y metro de Barcelona, así como el servicio en general.
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