La fuerza silenciosa de Barcelona: Fundación “la Caixa” y Fundación Roure lideran el motor social de la ciudad

El ecosistema social barcelonés, impulsado por entidades como Fundación “la Caixa” y Fundación Roure, se consolida como clave para la cohesión, la economía y el futuro metropolitano

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Barcelona busca potenciar su tejido social para proteger la cohesión y el futuro de la ciudad. Foto: Foment

 

Barcelona cuenta con un activo que, aunque a menudo pasa desapercibido, resulta esencial para su desarrollo: su tejido social. Bajo esta premisa, el espacio de reflexión impulsado por RethinkBCN ha reunido a representantes del ámbito social y empresarial para poner en valor el papel transformador de lo que ya se conoce como la “Barcelona social”, un modelo basado en la colaboración, la solidaridad y la implicación ciudadana.

En este contexto, entidades como la Fundación la Caixa y la Fundación Roure emergen como referentes indiscutibles de un sistema que no solo atiende necesidades, sino que también impulsa oportunidades y cohesión.

 

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"La Barcelona Social", como espacio de diálogo para la transfromación de la ciudad. Foto: Foment

 

Un ecosistema social que mueve a millones de personas

Durante la jornada, organizada en el marco del ciclo ‘Fer metròpoli’, se destacó que este entramado social atiende cada año a más de dos millones de personas y moviliza a cerca de medio millón de voluntarios, lo que representa entre el 1% y el 2% de la población.

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, subrayó que esta realidad constituye un activo “poco visible” pero fundamental para el presente y el futuro de la ciudad. En su intervención, defendió la necesidad de reforzar la conciencia colectiva y de apostar por alianzas entre administraciones, empresas y entidades sociales para construir una sociedad más sólida y equitativa.

 

Fundación “la Caixa”: impacto directo en miles de vidas

Uno de los pilares de este modelo es la labor de la Fundación la Caixa, cuyo subdirector general, Marc Simón, puso cifras al alcance de sus programas.

La entidad atiende cada año a unos 8.000 niños en situación de vulnerabilidad, desarrolla iniciativas dirigidas a más de 50.000 personas mayores y presta apoyo a 3.500 pacientes con enfermedades terminales. Estos datos reflejan una actuación integral que abarca distintas etapas de la vida, con un enfoque centrado en la dignidad y el acompañamiento de las personas.

 

Fundación Roure: proximidad y acompañamiento en el corazón de la ciudad

Desde una perspectiva más local y arraigada, la Fundación Roure representa el trabajo de proximidad en barrios como Ciutat Vella. Su presidenta, Llum Delàs, defendió el valor de la colaboración entre empresas y entidades sociales para combatir la fragilidad social.

La organización actúa en ámbitos esenciales como la alimentación, el acceso a la vivienda, la inserción laboral o el acompañamiento a personas mayores, ofreciendo herramientas para que las personas en situación vulnerable puedan recuperar su autonomía. Su enfoque no se limita a la asistencia, sino que busca generar oportunidades reales de inclusión.

 

Empresa y acción social: una alianza imprescindible

El diálogo también puso de relieve el papel del sector privado en este ecosistema. Representantes empresariales coincidieron en que la cooperación con entidades sociales permite avanzar hacia una ciudad más cohesionada y con mayor capacidad de respuesta ante los desafíos actuales.

Se destacó especialmente la importancia de impulsar proyectos que combinen formación, empleo y acompañamiento, facilitando que las personas en riesgo de exclusión puedan construir un futuro estable sin depender de ayudas de forma permanente.

 

Cohesión social como motor económico y de futuro

Más allá de su dimensión solidaria, los participantes coincidieron en que la cohesión social es también un factor clave para el desarrollo económico. Una sociedad más equilibrada no solo reduce desigualdades, sino que genera estabilidad, confianza y crecimiento sostenible.

En este sentido, se reivindicó la tradición mutualista y asociativa de Barcelona, profundamente arraigada en su historia, como uno de los elementos que explican la fortaleza actual de su tejido social.

 

Barcelona, un modelo a seguir

El encuentro concluyó con una idea compartida: el futuro de la ciudad pasa por consolidar este modelo basado en la colaboración y el compromiso social. La implicación de entidades como la Fundación “la Caixa” y la Fundación Roure, junto con el tejido empresarial y las administraciones, configura un ecosistema único que sitúa a Barcelona como referente en innovación social y cohesión urbana.

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