Conde-Pumpido, presidente del TC, como era de esperar

Carmen P. Flores

Dicen que la judicatura está algo revuelta, cosa que es cierta. Incluso demasiado expuesta en los medios de comunicación, ¿sin querer? Lo cierto es que las instituciones de los jueces llevan ya demasiado tiempo siendo noticia, por la actitud de algunos de sus miembros, por el uso político que se hacen con los nombramientos de algunos cargos importantes y porque también más de uno quiere que eso ocurra, no hay que olvidarlo. ¿Está politizada la justicia? Para una mayoría de la ciudadanía sí. 

 

Archivo - Cándido Conde-Pumpido
Archivo - Cándido Conde-Pumpido


La exposición mediática de sus señorías no les favorece: la discreción, el buen trabajo y aplicar justicia es lo que se espera de ellos, La ideología debería formar parte de su intimidad, y no ser la excusa perfecta para alcanzar ascensos en sus carreras profesionales. Como seres humanos tienen derecho a equivocarse, la grandeza debe estar en rectificar y no persistir en el error, que los tienen.


Estos días los medios de comunicación se hacían eco de la pugna para presidir el Tribunal Constitucional, que es un órgano jurisdiccional que no forma parte del Poder Judicial. Tiene competencias en toda España y solo queda sometido a la Constitución y a su propia Ley Orgánica. El TC  es el máximo intérprete de la Constitución Española y da garantía de los derechos fundamentales, de las libertades públicas y de la supremacía de la Constitución. Finalmente, tras una pugna entre los llamados sectores conservador y progresista, como era de esperar, Cándido Conde-Pumpido ha sido elegido por un margen de un voto, presidente del Tribunal Constitucional, en su pugna con otra magistrada del sector progresista, María Luisa Balaguer, que ha sido apoyada por los conservadores. No se ha entendido demasiado que se hayan presentado dos candidatos del mismo” sector”. Quizás las diferencias de criterios entre los dos aspirantes ha sido el detonante.


Conde-Pumpido según dicen era el candidato de Pedro Sánchez, mientras que Balaguer, contaba - públicamente no- con el apoyo de Unidas Podemos. Aunque la magistrada ha estado muy unida al socialismo andaluz  Balaguer es una persona de consenso, abierta, con criterio y una fuerte personalidad. Progresista, feminista, republicana y marxista, no se opone a la Monarquía. Es una persona de fuerte convicciones, de carácter y con mucho criterio.


Los intríngulis de las negociaciones de los cargos no siempre se conocen y, pese a que digan lo contrario, hay demasiados intereses en juego durante una etapa larga. El TC contaba con una mayoría conservadora que dicen paralizaba con su mayoría de votos algunos temas que están aún por resolver Ahora con la mayoría progresista aseguran que la lista de temas, que es larga tendrá que empezar a ser respondidos.
Lo que no se entiende es cómo no ha sido posible presentar una sola candidatura de consenso entre los dos aspirantes. Conde-Pumpido, un gallego de fuerte personalidad y criterio - ¿inamovible?-  frente a una mujer potente que no se rinde ante nadie. Sea como sea, otro órgano importante para este país como es el TC queda ya constituido y ahora lo que le toca es trabajar y solucionar la larga lista de temas que llevan años sin resolverse... Decía Sócrates que “cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.”. ¿Será posible?, hay que confiar que sea así, con dudas razonables.

 




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