El conseller Espadaler impulsa la justicia de paz para mejorar eficiencia y convivencia municipal
Un nuevo impulso institucional busca fortalecer la capacidad de resolución de conflictos en los municipios catalanes, destacando la contribución de la justicia de paz al bienestar ciudadano y a la reducción de la litigiosidad.
La justicia de paz, hasta ahora discreta en el funcionamiento cotidiano de los municipios, adquiere protagonismo como instrumento para agilizar la resolución de conflictos menores, aligerar la carga de los tribunales ordinarios y consolidar la convivencia local. Este enfoque es promovido por la Conselleria de Justicia y Calidad Democrática bajo la dirección del conseller Ramon Espadaler, quien insiste en que la colaboración entre jueces de paz y administraciones municipales es clave para garantizar una justicia más cercana y eficiente.
Una justicia de proximidad en expansión
La justicia de paz ha demostrado ser un pilar fundamental en la gestión de conflictos locales. Según Espadaler, “los jueces de paz tenéis la potestad y la autoridad para resolver muchos conflictos y situaciones en los municipios. Esto también hace la justicia más eficiente, aporta convivencia a los municipios y disminuye la litigiosidad de los tribunales”. Esta afirmación subraya la importancia de reconocer el trabajo de las oficinas de justicia de paz y su impacto en la vida cotidiana de los ciudadanos, desde mediaciones vecinales hasta la resolución de disputas menores que de otro modo saturarían los tribunales de instancia.
Formación y coordinación como herramientas clave
Para reforzar la efectividad de estas instancias judiciales, la Conselleria organiza jornadas de trabajo específicas. Espadaler anuncia que el próximo 27 de marzo se convoca a alcaldes y jueces de paz de las comarcas de Ponent, con el objetivo de explicar las ventajas de crear agrupaciones de secretarías y los trámites necesarios para formalizarlas. “Estamos convencidos de que la colaboración y la formación continuada de los jueces de paz es imprescindible para conseguir una justicia más rápida y cercana a los ciudadanos”, agrega el conseller.
Eficiencia y convivencia como objetivos estratégicos
El programa de fortalecimiento de la justicia de paz no solo pretende acelerar los procesos legales, sino también reforzar la cohesión social en los municipios. La Conselleria apuesta por que los conflictos se resuelvan de manera equitativa y sin recurrir a los tribunales ordinarios cuando sea posible, garantizando así la transparencia, la rapidez y la cercanía. Espadaler enfatiza que este modelo contribuye a la sostenibilidad de la justicia catalana, evitando sobrecargar los tribunales y promoviendo la autonomía local en la gestión de conflictos.
Un modelo replicable en todo Catalunya
La experiencia de las comarcas de Ponent se proyecta como un ejemplo para el resto de Catalunya. La intención es que las agrupaciones de oficinas de justicia de paz sirvan como referente de eficiencia y cooperación institucional, consolidando un sistema en el que los ciudadanos perciban la justicia como accesible y útil. “Nuestro objetivo es que los municipios cuenten con las herramientas y el apoyo necesarios para mantener la convivencia y resolver conflictos sin depender exclusivamente de los tribunales”, concluye Espadaler.
Escribe tu comentario