Catalunya inicia el desdoblamiento de la C-55: el proyecto clave para impulsar la movilidad

El Govern inicia la tramitación de una obra de 171 millones que promete mejorar la movilidad y la seguridad en uno de los ejes más saturados

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Una de las reuniones técnicas con diferentes departamentos y equipos de investigación, como los especializados en microplásticos y emprendimiento, llevadas a cabo estos días - GOVERN

 

La Generalitat ha iniciado el proceso para desdoblar la C-55 entre Castellbell i el Vilar y Manresa, una actuación largamente reivindicada en el Bages. La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha presentado los estudios del proyecto, que salen ahora a información pública.

Paneque ha destacado que este paso supone empezar a corregir “un déficit histórico” en la comarca, subrayando la necesidad de actuar ante los problemas de capacidad, movilidad y calidad de vida que genera esta vía.

Una inversión de 171 millones

El proyecto prevé una inversión de 171 millones de euros y contempla la ampliación de la carretera actual a dos carriles por sentido. La actuación seguirá en gran parte el trazado existente, aunque incluirá mejoras clave como una nueva variante en Castellgalí y un nuevo acceso a Sant Vicenç de Castellet.

El objetivo es mejorar la funcionalidad y la fluidez del tráfico en un eje que registra hasta 32.000 vehículos diarios y que sufre congestiones habituales, especialmente en horas punta.

Menos tráfico en los núcleos urbanos

Uno de los puntos más relevantes será la variante de Castellgalí, que permitirá desviar el tráfico de paso fuera del núcleo urbano. Esto reducirá la congestión en la travesía actual y mejorará tanto la seguridad vial como la calidad de vida de los vecinos.

Además, el proyecto incluye la mejora de la entrada sur a Manresa y la construcción de nuevas conexiones que facilitarán el acceso a polígonos industriales y zonas residenciales.

Más conexiones y mejor accesibilidad

La actuación contempla varios nuevos enlaces y rotondas, así como un viaducto sobre el río Llobregat para mejorar la conexión entre municipios. También se crearán viales de servicio y accesos específicos para reforzar la conectividad local y comarcal.

En Manresa, se proyecta un nuevo viaducto sobre el Cardener que permitirá optimizar el trazado, mientras que el puente actual se destinará a tráfico local y a itinerarios para peatones y ciclistas.

Apuesta por la movilidad sostenible

El proyecto incorpora medidas para favorecer la movilidad activa, con nuevos caminos, aceras y pasos para peatones y bicicletas. También se busca mejorar la integración de la infraestructura en el entorno y reforzar la cohesión entre barrios y áreas de actividad.

Entre las actuaciones destaca la conexión no motorizada entre Sant Vicenç de Castellet y Castellgalí, que facilitará los desplazamientos a pie o en bicicleta con mayor seguridad.

Próximos pasos y calendario

Los estudios informativo y de impacto ambiental se someterán a información pública durante 30 días hábiles, periodo en el que administraciones y ciudadanos podrán presentar alegaciones.

Si se cumplen los plazos previstos, la nueva infraestructura podría entrar en servicio en el año 2030, convirtiéndose en una de las principales mejoras viarias de la comarca en las últimas décadas.

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