El ejemplo de Italia deja en pañales al PP y Vox: el silencio de la oposición española ante los ataques de Trump
Mientras otros países cierran filas frente a las presiones de EE. UU., en España la derecha esquiva condenas y centra el debate en atacar al Gobierno
La guerra en Irán y la política exterior cada vez más agresiva de Estados Unidos están provocando un impacto directo en la economía y la estabilidad de Europa. En este escenario de tensión global, muchas posiciones políticas están quedando al descubierto, también dentro de España.
Reacciones y silencios en la derecha española
En el caso español, la oposición de derechas —con Vox y el Partido Popular— ha sido señalada por evitar una condena clara a las amenazas o movimientos de Estados Unidos e Israel en el tablero internacional. Figuras como Abascal y Feijóo han optado por el silencio o por desplazar el foco hacia el desgaste del Gobierno, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como una actitud poco coherente con el discurso patriótico que reivindican.
El espejo italiano
La comparación con Italia resulta inevitable. Allí, tras las críticas de Trump a la primera ministra Giorgia Meloni por expresar su apoyo al papa, la reacción institucional fue rápida. Incluso desde la oposición, Elly Schlein expresó una condena firme al ataque, subrayando la necesidad de defender la soberanía política frente a presiones externas.
Esa imagen contrasta con la española, donde la oposición no solo no ha condenado con claridad esas tensiones internacionales, sino que ha aprovechado el contexto para intensificar su ofensiva contra el Ejecutivo. Un contraste que alimenta el debate sobre quién actúa con responsabilidad de Estado y quién prioriza la batalla interna.
Memoria política
No es la primera vez que ocurre algo así en la política española. En el pasado, incluso en momentos de fuerte confrontación ideológica, se recuerdan gestos como el apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero a José María Aznar ante Hugo Chávez. Ejemplos que suelen utilizarse para defender que, en política exterior, el sentido de Estado debería estar por encima de las diferencias partidistas.
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