Investigadores del Hospital del Mar identifican un mecanismo clave en la metástasis del cáncer de colon
El cáncer colorrectal es uno de los tumores más frecuentes en Europa
Un equipo de investigadores del Hospital del Mar Research Institute y del Servicio de Patología del Hospital del Mar ha identificado un mecanismo molecular que ayuda a explicar cómo el cáncer de colon se disemina y genera metástasis en el hígado. El estudio, publicado en la revista científica Nature Communications, señala el papel de la proteína IKKα en la capacidad de las células tumorales para agruparse y sobrevivir durante el proceso de migración hacia otros órganos.
Los resultados del trabajo sugieren que la ausencia de esta proteína favorece la formación de agrupaciones celulares más resistentes, lo que facilita que las células tumorales sobrevivan al desplazamiento a través del torrente sanguíneo y colonicen el hígado. Este hallazgo abre nuevas posibilidades para desarrollar marcadores pronósticos y estrategias terapéuticas dirigidas a frenar la diseminación del cáncer de colon.
El cáncer colorrectal es uno de los tumores más frecuentes en Europa y una de las principales causas de mortalidad por cáncer. La metástasis hepática representa una de las complicaciones más graves de esta enfermedad, ya que el hígado es el órgano donde con mayor frecuencia se implantan las células tumorales procedentes del colon.
El papel de las agrupaciones celulares en la metástasis
El estudio revela que el éxito de la diseminación tumoral depende en gran medida de la capacidad de las células cancerosas para viajar agrupadas en lugar de hacerlo de forma individual. Cuando las células tumorales circulan de manera aislada, el sistema inmunitario suele eliminarlas antes de que puedan implantarse en otros órganos.
En cambio, cuando las células se organizan en grupos compactos, su probabilidad de supervivencia aumenta de forma significativa. Los investigadores observaron que la falta de la quinasa IKKα refuerza las uniones entre células tumorales, lo que facilita la formación de estas agrupaciones.
El responsable principal del estudio, el investigador Lluís Espinosa, coordinador del grupo de investigación en Mecanismos Moleculares del Cáncer y de las Células Madre del instituto barcelonés, explica que la ausencia de esta proteína genera uniones celulares más fuertes. Esa mayor cohesión permite que los grupos celulares tengan más eficacia a la hora de desplazarse por el organismo y originar nuevas lesiones tumorales.
Un posible marcador pronóstico para pacientes
La investigación se llevó a cabo utilizando organoides derivados de células de pacientes con cáncer de colon, a los que se eliminó experimentalmente la proteína IKKα. Posteriormente, los científicos validaron los resultados en modelos preclínicos en ratones, donde comprobaron que una subpoblación específica de células tumorales es la responsable de generar metástasis hepáticas.
Estas células se caracterizan por presentar uniones celulares especialmente robustas, lo que les permite mantener su cohesión durante la migración. En los tumores con déficit de IKKα, esta población celular aparece con mayor frecuencia, lo que se traduce en una mayor capacidad metastática.
El hallazgo resulta relevante porque la proteína IKKα había sido descrita anteriormente como promotora del crecimiento tumoral en otros contextos. Sin embargo, este estudio indica que en el cáncer de colon también puede desempeñar un papel contrario, actuando como supresor del proceso metastásico.
Los investigadores también analizaron el papel de otras proteínas implicadas en las uniones celulares, como claudina 2. Al bloquear experimentalmente esta proteína, el equipo observó una reducción significativa en la capacidad de las células tumorales para generar metástasis.
El proyecto continúa ahora con el análisis de muestras clínicas de pacientes con cáncer colorrectal, con el objetivo de comprobar si los resultados obtenidos en modelos experimentales se reproducen en tumores humanos.
Si se confirma esta relación, la presencia o ausencia de IKKα podría utilizarse en el futuro como indicador del riesgo de desarrollar metástasis, lo que permitiría ajustar los tratamientos y el seguimiento clínico de los pacientes.
Además, el conocimiento de los mecanismos que permiten a las células tumorales mantenerse agrupadas abre la puerta al desarrollo de terapias dirigidas a impedir esas uniones celulares, una estrategia que podría limitar la capacidad del tumor para propagarse a otros órganos.
El estudio ha contado con la colaboración de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), del University College de Dublín y del área de cáncer del CIBERONC, dentro de una red internacional dedicada a investigar los mecanismos de progresión del cáncer.
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