El mapa del absentismo laboral sitúa a Navarra, Catalunya y Euskadi en cabeza
El informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal revela que la incapacidad temporal por contingencias comunes alcanza en 2024 su nivel más elevado desde 2017, con fuertes diferencias territoriales tanto en la incidencia como en la duración media de las bajas.
El análisis constata un aumento sostenido de los episodios en el conjunto del Estado, identifica a varias comunidades con crecimientos acumulados muy intensos y plantea reformas estructurales para reforzar el control y la gestión del sistema.
El debate sobre el impacto económico y social de las bajas laborales vuelve al primer plano tras la publicación de un estudio exhaustivo que radiografía la evolución de la incapacidad temporal en los últimos siete años y que sitúa a determinadas autonomías en posiciones destacadas por volumen y duración.
Incidencia dispar según el territorio
La Comunidad Foral de Navarra, Catalunya y el País Vasco encabezan en 2024 las tasas de incidencia de incapacidad temporal por contingencias comunes, con 52,2, 49,1 y 42,6 casos por cada 1.000 afiliaciones respectivamente. Estos datos proceden del último análisis elaborado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, que examina la evolución desde 2017 hasta la actualidad.
En el conjunto nacional, la tasa de incidencia se sitúa en 33,9 casos por cada 1.000 afiliados, una cifra que supera ampliamente los 21,4 casos registrados en 2017. El incremento acumulado refleja una tendencia al alza sostenida en el tiempo.
Canarias y Cantabria destacan como las comunidades con mayor crecimiento acumulado, con aumentos del 71,4% y del 66,6% respectivamente. En el extremo contrario, Andalucía (26,3), Aragón (31,2), Galicia (24,4), el Principado de Asturias (25,5) y Extremadura (18,7) mantienen niveles inferiores a la media estatal en 2024.
Navarra y Aragón son, además, las regiones con menor crecimiento acumulado desde 2017, con incrementos del 40,8% y del 41,8% respectivamente en la incidencia de la incapacidad temporal.
Más episodios, estabilidad en las contingencias profesionales
En términos absolutos, el número de episodios de contingencias comunes pasa de 4,7 millones en 2017 a casi 8,6 millones en 2024. Este aumento contrasta con la estabilidad de las contingencias profesionales, que se mantienen en torno a 700.000 episodios anuales.
Catalunya registra el mayor volumen de episodios en 2024, con 2,22 millones, seguida por la Comunidad de Madrid con 1,52 millones y por Andalucía con 1,08 millones. Estas cifras reflejan el peso demográfico y laboral de estos territorios dentro del conjunto del Estado.
Duración media al alza y diferencias marcadas
La duración media de las bajas también experimenta un crecimiento. A nivel nacional, pasa de 40 días en 2017 a 45,9 días en 2024, según el análisis dirigido por Cristina Herrero.
Extremadura, Galicia y el Principado de Asturias destacan por registrar las mayores duraciones medias en 2024, con 88,6, 82,8 y 73,3 días respectivamente. Estas comunidades presentan incrementos acumulados superiores a la media nacional, del 36%, 26,2% y 24,1%.
Por encima del promedio estatal, aunque con incrementos más moderados, se sitúan Castilla y León (61,8 días), la Comunidad Valenciana (61,5), Cantabria (56,9), Andalucía (55,8) y Canarias (55,1).
Navarra y Aragón muestran una situación singular: registran duraciones inferiores a la media, con 31,3 y 48,4 días respectivamente, pero presentan crecimientos acumulados superiores al promedio nacional, del 23,6% y del 27,2%.
Las propuestas para reforzar el sistema
Ante este escenario, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal propone desarrollar un sistema de información integrado y reforzar las capacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social para mejorar la supervisión de los procesos.
El organismo plantea mejorar la colaboración con los médicos de atención primaria, promover una mayor implicación de las grandes empresas en la gestión responsable de la prestación y en la mejora de la salud laboral, y abordar la evaluación de las listas de espera sanitarias.
Asimismo, sugiere que, si el Instituto Nacional de la Seguridad Social detecta indicios de posible absentismo, se active un sistema de alerta temprana y se acuda a la inspección “con el médico de familia, el trabajador y la empresa”. También insta a valorar el impacto del automatismo en la tramitación electrónica de las bajas, recordando que en Alemania un cambio similar provocó un aumento de los procesos.
El informe sitúa así el foco en la necesidad de equilibrar la protección de los trabajadores con la sostenibilidad del sistema, en un contexto en el que las cifras continúan creciendo y las diferencias territoriales se mantienen muy marcadas.
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