Un anticiclón impone la calma y limita a Girona y Menorca los únicos avisos costeros
Un escenario atmosférico dominado por la estabilidad generalizada reduce a dos puntos concretos los riesgos marítimos y pone fin a un prolongado periodo de borrascas que ha afectado a la totalidad del territorio nacional durante las últimas semanas.
La situación sinóptica da un giro relevante y sitúa a la mayor parte del mapa bajo la influencia de las altas presiones, lo que transforma de manera clara el panorama climático que ha marcado el último tramo del invierno.
La jornada se desarrolla con tan solo dos advertencias activas por oleaje en Girona y en Menorca, de acuerdo con la previsión oficial difundida por la Agencia Estatal de Meteorología. Mientras estos puntos del litoral mantienen la atención puesta en el estado del mar, el resto del país experimenta una notable estabilización tras un mes y medio de sucesivas borrascas que han dejado precipitaciones persistentes y un ambiente marcadamente inestable.
Un cambio de patrón tras semanas de inestabilidad
El anticiclón ocupa la Península Ibérica y Baleares y se extiende también hasta Canarias, consolidando un escenario de calma que contrasta con la dinámica reciente. Por primera vez en muchas semanas, no se prevén lluvias en prácticamente ningún punto del territorio.
Los cielos se presentan despejados o cubiertos únicamente por algunas nubes altas. Durante la madrugada aparecen nubes bajas, brumas y bancos de niebla en los interiores del extremo norte, en la meseta norte y en diversos litorales mediterráneos. A lo largo de la tarde, Galicia suma intervalos de nubosidad baja. En Canarias, la mañana comienza con nubes en el norte de las islas, aunque tienden a abrirse claros con el paso de las horas.
Las temperaturas recuperan terreno
El ascenso térmico se convierte en otro de los rasgos destacados de la jornada. El organismo estatal avanza que los valores aumentan de forma prácticamente generalizada, con especial incidencia en las máximas, que repuntan de manera notable en los sistemas montañosos del nordeste.
Las mínimas también suben en amplias zonas, aunque descienden ligeramente en Baleares y en los extremos nordeste y noroeste peninsulares. En áreas altas del sureste se registra incluso algún incremento significativo.
En el archipiélago canario, las máximas aumentan de manera generalizada, con subidas especialmente acusadas en Lanzarote y Fuerteventura. Las mínimas ascienden en las islas occidentales, mientras que en las orientales experimentan descensos débiles. A pesar del predominio de la estabilidad, persisten heladas débiles en áreas de montaña, en la meseta norte y en el nordeste de la meseta sur.
El comportamiento del viento en cada zona
El viento sopla flojo y de dirección variable en el interior peninsular. En los litorales del Cantábrico y del Mediterráneo se mueve entre flojo y moderado, con predominio de las brisas. A primeras horas del día incide del noroeste en el Bajo Ebro y en el Ampurdán.
En el golfo de Cádiz y en Alborán se mantiene el Levante moderado, con alguna racha muy fuerte en el Estrecho. En Canarias, el alisio sopla con intensidad moderada y tiende a establecerse del este.
La fotografía meteorológica, por tanto, confirma un respiro generalizado que rompe con la tónica de las últimas semanas y concentra la única vigilancia costera en dos enclaves concretos, mientras el resto del país comienza a notar la influencia estabilizadora de las altas presiones.
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