El registro de grandes tenedores, a punto: los inquilinos catalanes podrán saber si su casero tiene más de cinco pisos
La Generalitat ultima el decreto que obligará a inscribirse a los propietarios con múltiples viviendas y permitirá consultar su situación con el nombre o NIF
El Departamento de Territorio y Vivienda de la Generalitat se encuentra en la fase final de aprobación del decreto que regulará el esperado registro de grandes tenedores de vivienda, una herramienta clave para reforzar el control del mercado del alquiler en Cataluña. Anunciado hace un año como parte de los acuerdos para la investidura de Salvador Illa en 2024, el mecanismo todavía no se ha activado, pero podría entrar en funcionamiento en las próximas semanas.
El borrador más reciente, adelantado por El Periódico, introduce una novedad relevante: los inquilinos podrán comprobar si el propietario de su piso —o de uno que quieran alquilar— tiene la consideración de gran tenedor. Para realizar la consulta bastará con aportar el nombre o el NIF del arrendador y acreditar un “interés legítimo”, como un contrato de alquiler en vigor o un anuncio publicado en un portal inmobiliario.
Saber si un casero es gran tenedor no es un detalle menor. Esta condición implica obligaciones específicas, como ajustar el precio del alquiler al índice oficial en zonas declaradas tensionadas —lo que puede suponer una rebaja respecto al contrato anterior— o ampliar la duración mínima del contrato a siete años en lugar de cinco.
El registro será obligatorio para las personas físicas o jurídicas que posean cinco o más viviendas residenciales en municipios considerados de mercado tensionado, así como para quienes superen las diez viviendas en el conjunto del Estado o acumulen más de 1.500 metros cuadrados de uso residencial, siempre que al menos un inmueble esté en Cataluña. La falta de inscripción podrá comportar sanciones calificadas como infracciones graves.
Además de reforzar la aplicación de la regulación del alquiler, el registro persigue identificar viviendas vacías para incorporarlas al parque público. Hasta ahora, los inquilinos solo podían conocer la situación de su casero solicitando notas simples registrales, un trámite con coste económico que dificultaba el acceso a la información.
El decreto se estructura en cuatro capítulos y un total de 22 artículos, donde también se regulan los registros de viviendas vacías y ocupadas sin título habilitante, así como el régimen sancionador y la coordinación entre administraciones.
Si el Govern logra aprobar los presupuestos antes del 20 de marzo, el Ejecutivo pretende ir más allá. La ley de acompañamiento incluiría una modificación normativa para que en los anuncios de alquiler en zonas tensionadas se indique de forma explícita si el propietario es gran tenedor, aumentando así la transparencia desde el primer momento.
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