Empresarios catalanes avalan las ayudas anticrisis, pero reclaman más rapidez y estabilidad
Los sectores más afectados por la guerra en Oriente Medio valoran las medidas del Govern y del Ejecutivo central, aunque piden soluciones más ágiles y duraderas
Las medidas aprobadas por el Govern de Salvador Illa y el Ejecutivo de Pedro Sánchez para hacer frente al impacto económico de la guerra en Oriente Medio han generado una respuesta moderadamente positiva en el tejido empresarial catalán, aunque no exenta de críticas. Los empresarios reconocen el esfuerzo institucional para contener los efectos del conflicto, pero coinciden en señalar que las iniciativas llegan con limitaciones importantes en su aplicación práctica.
Apoyo a las medidas, pero con matices
Desde distintos ámbitos empresariales, especialmente aquellos más expuestos al incremento de costes, como el sector primario, se valora positivamente la puesta en marcha de planes de apoyo. Agricultores, ganaderos y pescadores reconocen que estas iniciativas pueden suponer un alivio puntual ante la escalada de precios derivada del conflicto en el Golfo Pérsico.
No obstante, también advierten de que muchas de estas medidas tienen un carácter temporal que no responde a la naturaleza prolongada de la crisis internacional. En este sentido, reclaman una mayor previsión por parte de las administraciones para diseñar políticas que no solo mitiguen el impacto inmediato, sino que permitan planificar a medio y largo plazo.
La lentitud en el cobro de ayudas, principal preocupación
Uno de los puntos que genera mayor inquietud entre los empresarios es la lentitud en la tramitación y cobro de las ayudas. Según trasladan representantes del sector primario, los plazos administrativos podrían retrasar el acceso efectivo a estas subvenciones durante más de seis meses.
Este escenario implica que medidas como la reducción del coste del carburante —clave para actividades como la pesca— no tengan un impacto real inmediato. De hecho, muchos profesionales anticipan que el dinero correspondiente a estas ayudas podría no llegar hasta finales de año, lo que dificulta su capacidad para afrontar los gastos actuales.
Por ello, aunque las medidas impulsadas por las administraciones incluyen iniciativas para reducir este coste, los empresarios insisten en que su eficacia dependerá de la rapidez con la que se apliquen y de su capacidad para mantenerse en el tiempo
Escribe tu comentario