Más de la mitad de los empresarios y autónomos de Catalunya están agotados
Un análisis revela una alta incidencia de fatiga profesional entre quienes lideran negocios, con efectos directos sobre su bienestar y el funcionamiento de sus actividades económicas.
La presión constante sobre quienes gestionan proyectos empresariales se sitúa en el centro del debate tras conocerse nuevos datos que alertan sobre el impacto psicológico y físico en este colectivo.
En este escenario, las conclusiones aportan una radiografía detallada de una problemática que trasciende lo individual y se proyecta sobre el tejido productivo.
Radiografía del desgaste profesional
Más de la mitad de los empresarios y autónomos en Catalunya presenta niveles elevados de burnout, un síndrome asociado al agotamiento físico y mental que afecta de manera directa a la salud y al rendimiento de los negocios. Así lo indica la Fundación Pimec a partir de los resultados de un test de cribado desarrollado por el Institut de Recerca de l'Hospital del Mar.
En concreto, el 52% de los encuestados muestra un nivel alto de este síndrome, mientras que un 21% se sitúa en niveles moderados y un 23% en niveles leves. Tan solo un 4% de las personas analizadas no presenta síntomas.
Impacto en la gestión empresarial
Los datos se han dado a conocer en el marco de la mesa de debate 'De l'estrès al burnout. Part I: Autònoms', donde el presidente de la Fundación Pimec, Josep González, ha advertido de las consecuencias de esta situación. Según ha señalado, "dirigir una empresa comporta una responsabilidad constante y presión sostenida que puede derivar en un estado de agotamiento físico, mental y emocional".
El responsable ha remarcado además la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva estratégica, al afirmar que "no es un lujo, sino una necesidad para garantizar la salud de la empresa". En este sentido, vincula directamente el desgaste con la capacidad de tomar decisiones y con el rendimiento global de la actividad empresarial.
Una cuestión estructural
Desde la organización también se pone el foco en la dimensión prolongada del problema. La presidenta de Pimec Autònoms, Elisabet Bach, advierte de que la persistencia de este estado puede generar dinámicas negativas difíciles de revertir. En sus palabras, "hace falta entender que la salud emocional no es solo una cuestión individual, sino una condición necesaria para la sostenibilidad del proyecto empresarial".
La advertencia apunta a la necesidad de integrar el bienestar emocional como un elemento clave en la viabilidad de los negocios, especialmente en el caso de autónomos y pequeños empresarios, que suelen asumir en solitario gran parte de la carga de trabajo y responsabilidad.
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