Lonely Planet: Argelia
Una guía muy oportuna sobre uno de los países más fascinantes de la orilla meridional del Mediterráneo
Los escritores, sobre todo los que han cultivado la novela histórica, nos han llevado a los lectores a escenarios acaso no siempre necesariamente lejanos en lo geográfico, pero sí en lo cronológico. De las novelas de Terenci Moix recuerdo su afección por Numidia, un reino desaparecido que estuvo en la orilla meridional del Mediterráneo, más o menos donde hoy se encuentra Argelia, sobre cuyos monarcas fantaseó con su fértil imaginación. Numidia tuvo el valor de enfrentarse a una Roma que extendía su poder mucho más allá de la península italiana y de este modo el rey Juba I aliando de Pompeyo, perdió frente a Julio César en la batalla de Tapso e incapaz de soportar la humillación sufrida, se quitó la vida.
Pues bien, el recuerdo de Numidia nos invita a escribir sobre Argelia, uno de los cinco países ribereños de la orilla sur del Mediterráneo y quizá, con Libia, el menos conocido, de todos ellos. Es, además, uno de los de mayor extensión territorial del continente africano, más variados paisajes y herencias culturales y paralelamente el menos alterado por un turismo masivo. El hecho de su incorporación, de momento aún tímida, a los mercados turísticos hace que resulte muy oportuno que Lonely Planet le haya dedicado una de sus prestigiosas guías.+
Recordemos que el norte es un compendio de las influencia externas recibidas a lo largo de los siglos, desde la del imperio romano o la huella de los siglos otomanos (muy fresca todavía en la memoria la polémica película sobre el cautiverio de Cervantes en Argel), a la muy actual de Francia, e incluso de España, pues no estará de más recordar que Orán fue una ciudad española hasta finales del siglo XVIII y que su relación con Alicante ha estado y sigue estando muy operativa. El gran sur es, en cambio, el gran desierto del Sáhara, prácticamente otro país (cuando la guerra de Argelia los franceses, ante la inminencia de la pérdida de su territorio ultramarino, intentaron desagregarlo para hacer de esa inmensa zona un país independiente) La hoy mayoritaria cultura musulmana cohabita sin graves diferendos con una ancestral tradición cristiana, porque no es posible olvidar que en esta tierra nació y murió San Agustín, personaje del que los argelinos se sienten muy orgullosos. Como, todo hay que decirlo, de Albert Camús, también argelino de nacimiento.
A todo ello responde perfectamente la guía de Lonely Planet que divide el país en cinco regiones (Orán y noroeste de Argelia, Argel y su periferia, Noreste del país, Centro y Gran Erg y Tamanraset y el Sáhara) dejando una sexta zona, la suroccidental, en blanco, cabe imaginar que por su carácter esencialmente militar y para evitar polémicas con el país vecino, por lo que se evita incluso citar la hoy importante ciudad de Tinduf en cuyos alrededores se asientan los campamentos de refugiados saharauis huidos de la ocupación marroquí de su país.
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