La imagen ha dado la vuelta al mundo en cuestión de horas. Un pesado tren de rodaje, medio sumergido en un arroyo a casi 300 metros de las vías donde tuvo lugar la tragedia ferroviaria de Adamuz, se ha convertido en el centro de todas las miradas tras una investigación de The New York Times.
Mientras la atención mediática se centra en las labores de rescate, los registros horarios de las estaciones automáticas de la zona de Gelida revelan una situación de saturación hídrica extrema que explica el colapso del muro de contención.