Fátima ganó porque tuvo el coraje de decir lo que muchas callan, transformando un momento de crisis en su mayor prueba de liderazgo y dejando claro que su belleza va acompañada de una voz inquebrantable que exige dignidad.
Alquileres que devoran el 70% de los ingresos: Las Hijas de la Caridad alertan sobre la crisis de vivienda digna en Cataluña