En el ámbito del refino, facilitan la introducción de combustibles sintéticos en la movilidad, especialmente en la aviación.La industria química, por su parte, encuentra en el CO₂ una alternativa para disminuir su dependencia de recursos fósiles, mientras que el sector cementero y del hormigón puede incorporar procesos de mineralización del carbono, integrándolo en materiales de construcción.Este conjunto de aplicaciones configura un escenario en el que la gestión del carbono no solo responde a exigencias ambientales, sino que se convierte en palanca de competitividad industrial.Escalado tecnológico y retos de inversiónEl despliegue de estas tecnologías a gran escala será determinante para cumplir los objetivos climáticos europeos.
Este aumento en las emisiones se produce una década después del Acuerdo de París, un pacto histórico donde los líderes mundiales .