Los resultados, que confirman el fin de la primera vuelta, reflejan un país dividido, donde la suma de las fuerzas de derecha (incluyendo a otros contendientes como Johannes Kaiser y Evelyn Matthei) superó el 50% de los votos, sentando las bases para una compleja negociación de apoyos.
"Esto es indignante, porque no es posible que la vida cotidiana de millones de chilenos y chilenas se vea alterada de esta forma por empresas que no hacen bien su trabajo. Vamos a reposar el servicio lo antes posible, ya ustedes han visto que se ha vuelto la luz en diferentes comunes, pero esto todavía sigue siendo inestable", ha declarado