El riesgo aumenta con el testamento hológrafo, el escrito de puño y letra del testador. Aunque parece una opción sencilla y económica, es donde se concentran la mayoría de errores: falta de fecha, firmas incorrectas, tachaduras sin validar o incumplimiento de los requisitos específicos del derecho catalán.
Los herederos deberan dedicarla a vivienda habitual, alquilarla a un precio topado o venderla, pero no podrán mantenerla vacía. Las segundas residencias no podrán alquilarse, y las familias solo podrán tener una.
La Generalitat es la administración que más recauda por esta vía
No asumir deudas y no la imposibilidad de pagar los impuestos son los motivos que llevan a renunciar