Aunque el ex president fue protagonista en la apertura del juicio, su nombre apenas ha aparecido desde entonces.
Varios exdirectivos de la multinacional catalana EMTE rechazaron que la compañía obtuviera trato de favor por su vínculo con Jordi Pujol Ferrusola o por la presencia en su cúpula de Marcelino Oreja, hijo del exministro de UCD y exdiputado del PP. Los testigos insistieron en que la intermediación del hijo mayor del expresidente se limitó a negocios privados, especialmente en el ámbito internacional. Durante su declaración, Marcelino Oreja explicó que trabajó en EMTE entre 2004 y 2011 como director general de tecnología y sistemas, con responsabilidad sobre un proyecto en México.
Tres cuentas andorranas, movimientos millonarios y operaciones no autorizadas apuntalan la tesis de una red financiera opaca