El país nórdico, conocido por su dependencia de la energía eólica y la promoción del ciclismo, se ha comprometido a reducir la contaminación que contribuye al calentamiento global en al menos un 82 % para 2035, tomando como referencia los niveles de 1990.
Este nuevo plan es la continuación y la expansión del trabajo iniciado por el "Desafío de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas Azules"
La mayoría de los fondos provienen de un grupo limitado de naciones y son mayoritariamente públicos.
En una publicación en LinkedIn, Simon Stiell calificó este avance como "algo muy importante" y destacó el impacto.
El documento será ahora tramitado en el Parlament para su aprobación definitiva.