Mientras el 98 % de su población es musulmana, el “dictador” Rahmon impone leyes que prohíben el hiyab y otras expresiones religiosas, en una escalada que expertos califican de autoritarismo secular
La cena de trabajo con los líderes de Asia Central representa una maniobra geopolítica significativa, dado que estas naciones son consideradas tradicionales aliados de Moscú.