La Generalitat y la Iglesia catalana han acordado la cesión de solares e inmuebles en desuso para destinarlos a vivienda social, manteniendo la Iglesia la titularidad pero cediendo la gestión al Govern.
Barcelona lidera una alianza de 17 ciudades europeas para impulsar políticas comunes de vivienda asequible y reforzar el papel de las áreas metropolitanas en la Unión Europea.
La última adquisición es un bloque de pisos de Bonavista en uso del derecho de tanteo y retracto