Los Abogados de Familia quieren una reforma civil y procesal para acabar con la desigualdad judicial

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Divorcio 2


La presidenta de la Asociación Española de Abogados de Familia (Aeafa), María Dolores Lozano, ha reclamado, una vez más, la creación de juzgados especializados e independientes en la materia, al tiempo que una reforma "civil y procesal" de todo el Derecho de Familia en España, pues "mientras no se arregle habría una justicia de primera y otra de segunda", dependiendo de la ciudad o municipio en el que viva.


En este sentido, Lozano, en una entrevista a Europa Press, ha expuesto como principales reclamaciones desde la Asociación y de los abogados de familia "la creación de una jurisdicción de Familia, con una reforma integral de la distribución de los juzgados así como de la forma de abordar los asuntos de familia y menores, con juzgados especializados e independientes y con suficiente dotación de medios".


Además, considera necesaria una "reforma civil y procesal" de todo el Derecho de Familia en España, pues, según advierte, "mientras no se arregle habrá una justicia de primera y otra de segunda, pues sólo hay juzgados especializados en capitales de provincias y determinadas ciudades", por lo que "no se resuelven los asuntos de la misma manera, eficacia y criterio". A su juicio, esta situación provoca "desigualdad entre los ciudadanos ante la ley".


En este contexto, Lozano ha lamentado que en España los jueces de Familia "no reciben una formación especializada, sino que se forman ellos con la materia que van viendo".


Durante el desarrollo de las jornadas se han intentado abordar temas de actualidad, centrándose esta edición en el régimen de separación de bienes, una cuestión importante en la ámbito económico de los esposos. Además, se ha profundizado en la influencia de las terceras personas o nuevas parejas de los progenitores en los hijos, esto es, las relaciones familiares que se producen después de una crisis familiar.


Sobre estos asuntos, Lozano ha explicado que los padrastros o madrastras "vienen a formar parte de la relación familiar" y, en este aspecto, "puede influir en la educación de los niños", así como en otras cuestiones de carácter económico como la pensión alimenticia de los menores o el uso y disfrute de la vivienda familiar.


NUEVAS RELACIONES Y CAMBIOS EN LA SITUACIÓN ECONÓMICA


En este sentido, ha añadido que la presencia de una tercera persona o nueva relación puede hacer cambiar la situación económica de una separación entre dos personas. Por ejemplo, ha explicado que la obligación de pagar una pensión alimentación a un niño corresponde a un padre o una madre, si bien los gastos derivados del uso y disfrute de la vivienda disminuyen por la presencia de una tercera persona.


Cuando se calcula la pensión de un niño, se tienen en cuentan los gastos directos e indirectos necesarios. Entre los primeros, están la alimentación, los gastos escolares, ropa, ocio. En los indirectos se incluyen la proporción correspondiente al menor en el alquiler de la vivienda o en la hipoteca si la hubiera, la luz, la comunidad. Es decir, éstos gastos indirectos deben calcularse entre las personas que viven en la casa, incluido el nuevo ocupante de la misma.


"Si para fijar una pensión se ha tenido en cuenta que son tres personas, una madre y dos hijos, y de repente entra una persona más en la unidad familiar, tiene que existir una nueva distribución e los gastos y la nueva pareja debe contribuir a afrontarlos", ha comentado Lozano, que ha precisado que la parte correspondiente a los niños disminuye.


Además, ha expuesto que normalmente el único bien de un familia es la vivienda y "normalmente" con la carga hipotecaria. "El que sale de la vivienda, si no se ha vendido o no se ha llegado a un acuerdo para que se la quede uno de los dos cónyuges, tiene que pagar hipoteca y todos los gastos derivados de la propiedad".


Hay situaciones que a veces "rozan el abuso del derecho", pues en la vivienda "vive una tercera persona" haciendo uso y disfrute sin asumir gasto alguno, situaciones que generan "conflictividad y recrudece la crisis familiar", sobre todo, si la propiedad es sólo de uno de los dos y encima afronta la hipoteca al completo sin vivir en ella.


Para evitar situaciones, Lozano considera oportuno "abordar una reforma del artículo 96 del Código Civil".


Además, ha añadido que el uso de la vivienda va de la mano de la custodia, es decir, "quien tiene la custodia tiene el uso y disfrute de la casa", discutiéndose a veces la custodia "porque se necesita la vivienda".


CAMBIOS EN LOS NIÑOS


De otro lado, Lozano ha abordado durante la entrevista concedida a Europa Press la entrada de las nuevas parejas de los progenitores en las relaciones familiares. Así, ha expuesto que las crisis familiares, que conllevan la separación o divorcio, producen "cambios" en los niños y si no son llevadas "de manera tranquila pueden producir secuelas".


"Los niños aceptan casi todo con naturalidad, pero si los cambios son introducidos de forma pausada", ha indicado, separándolo de los casos en los que una tercera persona "irrumpe" en la relación y provoca una separación traumática del matrimonio, siendo perjudicial para los niños porque "no lo entienden y no les ha dado tiempo a aceptar la separación y la introducción de una nueva persona, lo que produce rechazo y agrava el conflicto".

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