Pastoral italiana

Luis Moreno
Profesor de Investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC)

Desiree mariottini lasexta

Desirée Mariottini, la joven asesinada en Roma (LaSexta)


La noticia ha convulsionado a Italia. Y lo ha hecho por la fiereza y la depravación que han rodeado al suceso. Una estudiante de secundaria, Desirée Mariottini, de apenas 16 años, fue asesinada hace unos días en una casa abandonada y ocupada mayormente por inmigrantes irregulares y traficantes de droga, en el céntrico barrio romano de San Lorenzo. Se trata de una zona en el corazón de la Ciudad Eterna, no lejos de la estación ferroviaria central de Termini y próxima a la principal universidad romana de La Sapienza.


La joven residente en Cisterna de Latina, un pueblo al sur de la capital italiana, frecuentaba la zona donde habita su abuela y, aunque desde el pasado agosto visitaba el Servicio para las Drogadicciones del sistema sanitario italiano, según parece su adicción le llevaba en ocasiones a ofrecer su cuerpo como mercancía sexual para obtener sus chutes de estupefacientes. De acuerdo a las investigaciones preliminares, la chica fue violada por varios hombres y falleció tras consumir un cóctel letal de metadona y heroína. Cuatro inmigrantes africanos de color, tres de ellos ilegales, han sido detenidos.


Como no podía ser menos, el ministro del Interior, Matteo Salvini, auténtico líder político del actual gobierno de coalición entre su partido (Lega) y el Movimiento Cinque Stelle (M5S) de Luigi di Maio, acudió solícito al lugar de los hechos en su calidad de responsable político de la seguridad ciudadana. Tan tenebroso suceso presentaba unas características que el populista xenófobo y parafascista no podía desaprovechar.


Las implicaciones políticas y sociales de este desolador episodio invitan a diversas reflexiones. Algunas de ellas son como sigue:


(1) El aprovechamiento partidista del suceso por parte de los que proclaman que “primero son los italianos”, como sucede con la formación de Salvini, es imparable. En una sociedad como la italiana, donde la narrativa del peligro inherente a la inmigración descontrolada ha pasado a monopolizar el discurso político nacional, el suceso no hace sino aumentar la atención ciudadana hacia el denominado “peligro exterior”. Quienes no lo entienden así, y tratan de articular un mensaje alternativo de ‘buenismo’, como algunos representantes de la denominada ‘radical chic’ izquierdista, están en claro reflujo en las preferencias electorales. Son simplemente vistos como partidarios o corresponsables, aún involuntarios, de una situación indeseada de inmigrantes “nullafacenti” (haraganes) sin un futuro de incorporación normalizada en la sociedad italiana.


Según últimos sondeos, la Lega obtendría un 30,4% de votos y el M5S el 29,1%. Ambos partidos de gobierno suman prácticamente un 60 % de apoyo electoral. El principal partido de oposición, el Partido Democrático del anterior primer ministro Matteo Renzi, alcanza el 17,5% y Forza Italia de Berlusconi queda lejos con un 7,5%.


Paradójicamente, el partido de Salvini, se denominaba hasta hace poco Lega Nord, y era una formación que recababa implantación electoral en las regiones septentrionales italianas. Ahora lo hace en toda la península transalpina. Hace algunos años incluso flirteaba con la secesión de Padania del estado italiano. Ahora con el manejo de recursos políticos e institucionales en el centro de la administración italiana tales veleidades independentistas han pasado a mejor vida.


Por su parte el M5S, al cual algunos opinadores diletantes aún siguen considerando de izquierdas, ha pugnado por incrementar su transversalidad política en todo el espectro político. Su popularidad atrae votos descontentos de todos los colores antisistémicos. Y ello incluye una buena parte de aquellos electores descontentos con la situación inmigratoria.


(2) El debate en Italia se encona tras el suceso de la joven Mariottini, el cual se suma a otros incidentes anteriores de odio racial como el episodio de los disparos a un inmigrante negro, la agresión a una deportista italiana de color, o con argumentaciones subidas de tono respecto a las causas de la criminalidad o la prostitución. Las acusaciones de algunos políticos y gacetilleros mediáticos en el país donde surgió históricamente el fascismo son preocupantes. No faltan, sin embargo, iniciativas para la gestión de la inmigración. La periodista y reportera Milena Gabanelli viene insistiendo desde hace tiempo en la conveniencia de que se organizase metódica y racionalmente la acogida a los inmigrantes en suelo transalpino. A tal fin, y además de las labores de registro y sistematización, proponía la reutilización de viejos cuarteles y otras residencias inutilizadas para ofrecer no solamente una estancia digna y normalizada a los inmigrantes, sino servicios de instrucción entre los que se incluían la enseñanza de la lengua del país de su destino final. Recuérdese que ahora la Comisión Europea propone el pago de 6000 euros por cada por migrante acogido para los países fuera de la UE que aceptasen voluntariamente asumir la gestión de los recién llegados.


Conviene recordar que la circulación libre de personas entre Europa y el resto del mundo está sujeta a las normas internacionales, no a las consideraciones circunstanciales de los estados miembros. Y desde luego el peligro del racismo y el conflicto social está siempre latente. Algo muy sensible en un país como Italia cuya experiencia fascista los amparó con sus infames leyes raciales de 1938-40.


(3) El tratamiento informativo de la muerte de Mariottini expone otra realidad no menos convulsa de carácter general en nuestro mundo globalizado, cual es la creciente manipulación informativa de los hechos informativos a fin de legitimar posiciones interesadas o dispares. Algunos periódicos ‘serios’ de orientación izquierdosa se apresuraron a dar cuenta de la reacción espontánea de algunos colaboradores del Centro Social en el Barrio de San Lorenzo al que acudió Salvini, y lo cuales le echaron en cara que era un ‘chacal’ en referencia a su voracidad por aprovecharse políticamente de tan luctuoso suceso. Pero ocultaron que otros vecinos de San Lorenzo, también espontáneamente, han aplaudido al ministro del Interior y le gritaban que “estaban con él”. Lo hicieron cuando les prometió que se comprometía a entrar con la excavadora para eliminar el degrado e incuria de edificios ocupados y donde se distribuye droga, como el que murió la joven, y que según Salvini, superan el centenar en Roma.


La sintonía de algunos vecinos respecto a las palabras ‘salvadoras’ del líder legista no debería ser ocultada en los influyentes medios de comunicación, los cuales están legitimados a luchar contra el peligro de personajes como Salvini, pero sin ocultar la verdad. Y es a las fake news y a la desinformación auspiciada por populistas y demagogos no se la combate con similares prácticas de manipulación informativa que esconde datos y favorece el masaje mediático interesado. El daño para la credibilidad del periodismo comprometido con la información verificada es demoledor en un mundo donde cada cual parece fabricarse las noticias a su gusto y conveniencia.


Concluimos haciendo referencia al excelente libro del recientemente malogrado novelista, Philip Roth. Su libro “American Pastoral” daba cuenta de una historia de ficción -creíble y homologada a la situación que aquí hemos descrito- que versaba sobre la destrucción del ‘sueño americano’, y que se ilustraba en la historia de una joven inmersa en una espiral de alienación autodestructiva. En el barrio De San Lorenzo romano algo parecido se ha ejemplificado con la trágica muerte de una joven drogadicta.



Pastoral italiana se ha publicado inicialmente en Pressdigital

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Más autores
Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH