El consumidor post-COVID 19 (II): Auge y declive de tendencias de consumo

Concepción del Pozo
Profesora de Psicología del Consumidor de la Universitat Abat Oliba CEU y socia en Labran Psicología de Marcas

Glovo repartidor imagen


El Covid-19 nos ha cambiado, y de verdad, ha acelerado el consumo de cosas que ya estaban y ha impulsado otras. Todo tiene una parte muy positiva, hay un cambio relevante, y una negativa, hay un mundo que desaparece, con consecuencias económicas de calado.


Centrémonos en determinar, qué ha cambiado para quedarse:


 -  El ecommerce que viene para quedarse y ya todas las generaciones se han habituado, incluso los seniors. La imposibilidad de compra presencial ha obligado a los consumidores a apostar por este canal. Y la comodidad y facilidades que ofrece el mismo les ha convencido.


La consecuencia de esta nueva forma de compra es relevante, las marcas de retail ya se están planteando cerrar tiendas físicas y despedir o algunas-las más potentes- reciclar a los trabajadores. Así por ejemplo Zara durante la pandemia ha ofrecido a sus trabajadores desplazarlos de la tienda a los centros de logística on line o a otros puestos, pero ¿será a todos?, ¿qué pasará con el personal de todas las tiendas que se cierren, no solo de Zara, si no de otros comercios que ahora, y despues del Covid-19 funcionan bien on line.


La crisis sanitaria ha afectado mucho a retail físico, no sabemos que pasará, pero todo apunta a tiendas enseña estratégicas y un servicio y compra on line.


En moda y belleza, la prueba de productos complica aún más la vuelta a la normalidad, porque hay contacto físico con la piel, por lo que resulta más compleja y debe adaptarse.


- En las tiendas de ropa parece que van a aparecer nuevas figuras que asesoren o aplicaciones que ahorren las pruebas innecesarias de producto.


-  En cosmética de color y perfumería los probadores hoy son un problema, por lo que se están desarrollando aplicaciones para evitar el contacto con el producto pero poder ver el efecto del mismo en la piel del cliente. Marcas como L’Oreal están liderando nuevas fórmulas.


El fin del dinero. Poco antes de la pandemia ya se veía a la gente joven pagar en el super con el móvil y casi todos lo hacíamos con tarjeta de crédito. Las nuevas medidas de higiene lo recomiendan, asi que todo augura que el dinero toca su fin.


Platformas como Bizum y otras muchas, los bitcoins y otras fórmulas han acabado con el mismo. Es más cómodo y más fácil, aunque no sé si más peligroso. Esto y la transparencia de datos hará que desaparezca el dinero negro, lo cual para mí es una buena noticia.


La alimentación, este sector también presenta novedades, porque la prueba y la experimentacion de platos y productos ha generado un comprador más infiel. En alimentación el cliente deja de ser conservador.


Las marcas blancas adquieren protagonismo y relevancia, porque se han probado y gustan, y porque el consumidor ha aprendido que hay cosas que no necesitan un gasto superior.


Tambien los productos ecológicos y los de proximidad adquieren relevancia y mucha.


Los mensajes de las redes sociales sobre la precariedad y excesos sufridos por productores de quesos, aceites, frutas o verduras de temporada no han parado. Mucha gente les ha apoyado y ya ha decidido seguir haciéndolo.


El turismo, probablemente junto a la restauración, es el sector más afectado y en el que peligra más la economía nacional. También se transforma hacia un turismo más cercano, local y de seguridad. Y, sobre todo, más rural, porque el encierro nos ha generado ganas de seguridad, de naturaleza y de vida tranquila. Y porque en el campo también se facilita la distancia y el espacio.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.



Más autores

Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH