miércoles, 12 de agosto de 2020

​El medio ambiente en el Área Metropolitana de Barcelona está en peligro

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Manuel fernando Gonzu00e1lez

 Cualquiera que lea un titular como el que antecede a este trabajo de investigación periodística de este grupo editorial, pensará al momento en el CO2 que desprenden la polución de los vehículos, en las emisiones de la incineradora de San Adrián de Besós, o en el nivel de sustancias contaminantes en el aire que respiramos en Barcelona y su Área Metropolitana.


Pero esta alerta de la que hablamos nada tiene que ver con la polución ambiental y las partículas en suspensión que entran impunemente en nuestros pulmones. La alarma va referida a un elenco de personajes cuya presencia, y atendiendo a sus antecedentes curriculares, ponen en peligro la gestión en el ámbito del medio ambiente del Área Metropolitana de Barcelona, entidad pública que gestiona, entre otras muchas cosas, el transporte público, el tratamiento de residuos de más de 3 millones de habitantes, así como el agua y el saneamiento de los 36 municipios que conforman esa realidad institucional.


A medida que vayan entrando Vds. en la lectura descriptiva de lo que nos está pasando, gracias a la ineptitud y “mala praxis política” de la Alcaldesa Colau y sus eminentes colaboradores, tenemos la esperanza, de que despierte en su ánimo la indignación de que hay que hacer algo para evitar que la catástrofe y la ruina económica de todos y que la Metrópoli que un día fue marca reconocida internacionalmente, salga del pozo negro en el que la han metido quienes, por intereses personales e incompetencia profesional, campan a sus anchas por los edificios oficiales mientras la Justicia sentencia claramente en contra suya y le dice a nuestra eminente actriz metida ahora a política no se le cae la cara de vergüenza.


Lean y sigan leyendo, porque esta serie de trabajos periodísticos no ha hecho más que comenzar y si lo desean, aporten a este medio sus conocimientos sobre el tema, que en esta casa en la que no hacemos populismo, todas las opiniones son respetables incluso las que no compartimos públicamente.


Una gestión deplorable llena de sombras populistas


Predigitalgroup

 Como todo el mundo sabe, el Área de Medio Ambiente de la AMB es el “territorio comanche” de un viejo conocido del actual municipalismo metropolitano y sobre todo persona de absoluta confianza de la alcaldesa Ada Colau. ¿Su nombre?: el polémico Vicepresidente de la AMBy reconocido activista social, Eloi Badia. Éste personaje para muchas empresas barcelonesas, siniestro, es todo un experto en fiascos legales muy en la línea de su pésima gestión municipal. Sin ánimo de hacer un exhaustivo inventario de sus desmanes, y a modo ilustrativo de sus dotes de gestor, veamos cuáles son sus reconocidos desméritos en gestión pública.




Eloi badia funeraria




Empezaremos por el muy llamativo desastre de los derrumbes de unos nichos en el cementerio de Montjuic, donde los restos de los cadáveres se recogieron con una retroexcavadora y se amontonaron y mezclaron dentro de un contenedor de residuos de obra. Algo que añadió mucho dolor a sus familiares. Posteriormente, esos restos se repartieron entre los distintos féretros sin practicar las correspondientes pruebas de ADN y, por tanto, sin garantizar a los familiares de los afectados que esos cadáveres pertenecían a las mismas personas que habían sufrido semejante ignominia. Eso sí, durante bastante tiempo, el presunto culpable de tan lamentable espectáculo se lo pasó reivindicando la creación de una funeraria pública, pues mantenía que “con la muerte no se puede especular”, mientras se le olvidaba mencionar que los precios de estos servicios están regulados y además la inmensa mayoría de la población dispone de una póliza de decesos. Al final lo que pasó, fue que la alcaldesa privatizó los servicios funerarios para incredulidad de sus votantes y todo quedó en un gran espectáculo con cientos de declaraciones vacías y decenas de familias malheridas en su honor por tan chapucera actuación municipal. Para entendernos: Badia en estado puro.


Otro de los hechos más sobresalientes del populismo de la alcaldesa lo fue la promesa hecha a sus seguidores, porque prometer es gratis, de la remunicipalización del agua, alegando que era un derecho humano y que el gobierno de Ada Colau era la garantía en defensa de ese derecho. Naturalmente en la famosa promesa se le olvidó decir, a los que la pudimos escuchar, que Aigües de Barcelona, desde hace muchos años no corta el suministro a nadie que no tengan recursos para pagar esas facturas y formen parte de los colectivos vulnerables de nuestra sociedad. Un olvido de “menor cuantía” que al final aclaró con su sentencia el más alto tribunal del país, entiéndase el Tribunal Supremo, quién frustró las “pretensiones” del muy crecido, Eloi Badia, con una incontestable sentencia de finales de 2019 que supuso un varapalo sin precedentes a un discurso populista, sesgado y sin respaldo técnico que lo avalase. Eso sí durante muchos años el personaje y varios de sus “colaboradores”, por ejemplo Luchy Miquel, Coordinadora de Comunicación de la AMB, quién sólo se le pone al teléfono a los medios afines y eso que le pagan por atender a todos, han estado alimentando con masas ingentes de dinero público a organizaciones de las que Badia formó parte antes de entrar en la política y a medios de comunicación de “muy dudosa” audiencia. Entre las entidades que les enumeramos están “Enginyers sense fronteres” o “Aigüa es Vida”. El derroche de recursos públicos es sencillamente vergonzoso.  De esta manera la ONG Enginyeria Sense Fronteres ha recibido 918.532 euros en subvenciones, con un incremento en el período 2015-2017 de un 59,53%, según datos extraídos del portal de transparenciadel Ayuntamiento de BarcelonaMientras Ecologistas en Acción según sus últimas cuentas auditadas, en 2017, ingresó 1,7 millones de euros, que salieron el 58% de subvenciones nacionales y que según los datos aportados alcanzaron los 796.676 euros.


Tersa


Incineradora TERSA.


Anunció, a su vez, la creación de una comercializadora eléctrica de energía verde pública que vinculó a TERSA. Esta empresa cuenta con la incineradora de Sant Adrián, e inmediatamente le recordaron los ecologistas que esa energía de verde tenía bien poco, pues se dedica a quemar las basuras con las ingentes emisiones de CO2 que eso genera a la atmósfera. La dicha comercializadora eléctrica en una ciudad como Barcelona sólo ha conseguido poco más de 1.600 clientes, lo que resulta ridículo en una conurbación de más de tres millones de habitantes y, por si fuera poco, las cuentas referidas a esta actividad son opacas ya que se confunden con la actividad de TERSA y el defensor de lo público de paso se ahorra el tener que rendir cuentas, y evitar evidenciar este nuevo fiasco de su solitaria gestión municipal. ¡Vamos un lince de los negocios con cargo a los bolsillos de los barceloneses! ¡Menuda pieza!


Dándole apoyo a este gestor público emerge un viejo conocido del entorno de ICV- Els VerdsSalvador Milá, una especie de gestor público del Jurásico, que roza los 70 años , que no piensa jubilarse porque la pensión  que cobraría dista mucho de su actual salario, lleva toda su vida viviendo de la “cosa pública”.  Y para que se hagan una idea, cabe señalar que ocupó diversos cargos en la Administración Local, concretamente en el Ayuntamiento de Mataró fue concejal, pero tuvo oportunidad de mostrar sus dotes como gestor público cuando fue conseller de “Medi Ambient i Habitatge” del 2003 al 2006, con el tripartito de Pascual Maragall.


Entre él y su sucesor, Francesc Baltasar, dejaron a la “Agencia Catalana del Agua” (ACA) y a “Aigües Ter-Llobregat” en un estado de ruina económica. Al finalizar el segundo tripartito, el nivel de deuda de la Administración Hidráulica catalana ascendía a los 2.000 millones de euros. Y respecto al resultado de sus gestiones en el negociado de vivienda, sin comentarios, porque de esos barros esos lodos.   


Para completar la terna, el pasado mes de octubre, Ada Colau, fichó a Inma Mayol, una histórica también del mundo de ICV- Els Verds, para asumir la dirección del Área de Ecología del AMB, lo que significa que queda bajo su ámbito de competencia la gestión de residuos y del agua, una gran “entendida” de la materia, que dirían algunos


Inma Mayol, muy recordada por su etapa en el Ayuntamiento de Barcelona, donde  ocupó el cargo de concejala asumiendo el área de Salud Pública y Medio Ambiente y fue presidenta de la comisión de Sostenibilidad y Ecología Urbana. Lo que más marcó su etapa en el Ayuntamiento eran los envites de aquella activista llamada Ada Colau, cuando disfrazada con un traje de Superman, le reivindicaba más política de vivienda y le reventaba las intervenciones públicas.

Pues bien, paradojas de la vida, aquella activista que le reivindicaba en esos actos públicos, ahora ha sido su tabla de salvación, cuando se le ha complicado la vida en su anterior destino en EMAYA, empresa pública de agua y alcantarillado del Ayuntamiento de Palma de Mallorca.


Adacolaumayol



La complicación emergió cuando el en  agosto de 2019 fue imputada, junto con otros altos cargos de la empresa, por unos episodios de vertidos de aguas fecales que produjeron daños medioambientales, y derivaron en el registro pormenorizado en su domicilio de la Guardia Civil, registrando su ordenador y teléfono móvil.


Como comprenderán repasado el perfil de los “guardianes” del Medio Ambiente en el Área Metropolitana de Barcelona, el desasosiego está más que justificado al pensar que tienen en sus manos la gestión del aire que respiramos más de tres millones de ciudadanos. Cómo dirían los colegas que hicieron posible que una emisora barcelonesa que solo daba noticias, música y anuncios y que fue líder de audiencia en el EGM: Les seguiremos informando. 

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