Etimología de Barcelona

Enric Cabrejas Iñesta
Investigador de la Història del Llenguatge

Barcelona2


Me complace poner en su conocimiento que BARCELONA significa GRAN ASTILLERO. Verán, aunque Barcelona fuera llamada con diferentes denominaciones, lo cierto es que su cuestión nominativa pudiéramos advertir en una inusitada coherencia en el sentido etimológico y en su vertiente semántica. Lo explicaré mejor, y para ello haremos una regresión a su razón nominativa desde el primer origen conocido hasta la fecha.


Miren, si dejamos aparte la actual denominación y vamos hacia atrás en el tiempo se nos ha dicho que su nombre fue Barcino. Sin embargo no era ese lugar célebre internacionalmente que es hoy, ya que era un puesto militar sin mayor gloria, salvo por lo que siempre fue y nunca dejó de ser a ojos de todos: un enclave extremadamente privilegiado para la entrada y salida de embarcaciones. Y justo esa es la clave y la razón fundamental para comprender por qué se dijo como se llamó y no en cambio las diferentes versiones que se han dado que tienen origen en leyendas de una fundación de Barcelona confundida.


Y les explicaré por qué: una de estas leyendas hace mención a una fundación romana atribuida a Hércules pero sabemos que el personaje es una réplica recurrente de la figura helena del héroe Heracles. En esta versión se relata que Hércules y después de su cuarto trabajo se unió a los argonautas liderados por Jasón. Debido a una tormenta la nave "novena" se extravía y naufraga frente a las rocas de un cerro, supuestamente Montjuïc y tanto los atrajo que fundaron la ciudad con el nombre de «Barca Nona» pero sabemos que es una adaptación del mito del vellocino de oro que se encontraba en la lejana Cólquida. Por lo tanto, esta no fue la fundación auténtica, aunque admitimos que es una historia muy seductora.


Veamos, de que trata la segunda leyenda más conocida sobre la fundación de la ciudad de Barcelona y que está en el supuesto que da credibilidad al origen cartaginés de la ciudad y otorgado por Amílcar Barca con el nombre «Barca Nueva» y en una clara vinculación a su ilustre linaje. Estos orígenes, el romano y el cartaginés se han basado en conjeturas sin base arqueológica ni histórica.


Pero ahora vamos a los hechos y que en mi modesta opinión aclararán la cuestión nominativa del nombre. Fíjense bien por favor; pues en Barcelona justo en la montaña de Montjuïc se encontraron monedas de los laietans con una inscripción que transcrita dice "Barkeno". Verán, hay que decir que a pesar de que llamamos íberos también a los pobladores meridionales de la península, en realidad ellos no lo eran, los genuinos íberos poblaron el sistema ibérico no nuestras tierras pero se les dijo a todos igual con nombre genérico por contigüidad.


De todos modos, los ibéricos laietans eran culturalmente y por su religión helenos. Pero miren; saben el significado en antiguo griego de βαρκες "barcas"? pues «barcos». Y βαρκα "barca"? pues «barca». Sí, exacto. Tan sencillo y cristalino como eso. Su nombre original es «Barkeno» y dado por los llamados laietans y se trata de un acrónimo que es la sintaxis común ibérica. Fíjense que en Βαρκενο, la partícula (-keno) significa el verbo «Hacer». Así que es muy sencillo: Barcelona tiene su etimología en la de Βαρκηνο «Barkeno», es decir HACER BARCOS.


Más tarde pasó a la llamada Barcino romana como sabemos pero sólo se trata de una mera traslación del antiguo nombre en griego. Así «Bar (ci) no» es una traducción latina de «Bar (ke) no» y es que durante la romanización la letra "k" se sustituyó por la letra "c". Pero hay algo más y es algo importante, porque hay una alteración en el nombre y en la actualidad llamamos a la ciudad con el nombre de Barcelona y esto además tiene que ver con un nuevo concepto añadido: «gorda».


Verán, es supuestamente durante la época visigótica cuando la ciudad toma nombre Barcelona, pero les daré un dato sustancial, digamos una inaudita sorpresa. Miren, si vamos y descomponemos el nombre nos encontramos con que se nutre de una expresión dada por nuestros antepasados ibéricos y que ha sido desde hace miles de años preexistente en nuestro léxico. Se trata de la enclítica (-ona) una partícula común para los ibéricos de uso aumentativo y que lenguas actuales como la catalana la han subsumido en una derivación apreciativa para definir un grado mayor o mayor de sus nombres y palabras.


Bueno, estamos ante la clave semántica que explica el nombre Barcelona, a finales resultado de un astillero nueva y más grande para una ciudad que se transforma y se constituye en ninguno de los vasos en Cataluña y donde a menudo olvidamos que el primer rey visigodo Ataulfo funda su reino en la península y por eso desde entonces hasta hoy la hacemos declinar con singular femenino. Por tanto, la voz femenina ahora de «Barkeno • onda» es la original muy bien y desde un buen principio y nunca dejó de llamarse así, excepto por el acento fonológico de sus habitantes. Discutimos quizás /k/, /c/, /s/.


Pero permitidme que os diga que en mi caso soy nacido en el lugar, hago un acento urbano roto y dialectal barcelonés y quieras que no, la vocalizar como / Barcala • ONA /. Aunque mucho me complace poner en su conocimiento que el nombre BARCELONA tengo la plena convicción que significa GRAN ASTILLERO.

1 Comentarios

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Excelente aportación. Muchas gracias. Saludos desde México.

escrito por Jorge San José Alcalde 19/ago/17    21:00

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