viernes, 23 de agosto de 2019

Forcadell y los independentistas se pasan las leyes por la barretina

Carmen P. Flores

Govern 13

El Govern al completo tras la firma de la convocatoria del referéndum


Desde el golpe de estado del 23 de febrero, la democracia española no ha sufrido un atentado tan grave como el sucedido este miércoles en el Parlament de Catalunya, donde la presidenta de la primera institución catalana, con un autoritarismo propio de las dictaduras, ha permitido que se cometan las mayores ilegalidades nunca vistas en el Parlament catalán. Con mano de hierro, sin guantes y sin careta, ha impuesto, para seguir las órdenes de JxSí y la CUP, sus propuestas ilegales por encima de las leyes, los letrados de la institución, el Consell de Garanties, los derechos de los diputados y de más de de 3 millones de catalanes, para aprobar la ley del referéndum.


Carmen Forcadell se ha olvidado de su papel institucional -menos cuando lo ha utilizado en beneficio propio-, a la hora de servir solo a los intereses de los independentistas, siguiendo la escuela creada por el gobierno de la Generalitat de Catalunya, primero con Mas y ahora con Puigdemont, que solo representan a una parte de Catalunya.


Dos bloques, no solo físicos, se han visualizado en el Parlament: el formado por los partidos independentistas y el resto de partidos de  la oposición que han denunciado vehemente el atropello de que estaban siendo objeto en esta extraña y dictatorial sesión, donde Forcadell, 'la bucanera', como la ha llamado algún diputado, ha dirigido el asalto a la democracia y todo lo que ello representa.


Es realmente alucinante que la presidenta no haya dejado expresarse al letrado mayor en la reunión de la mesa, cuando por dos veces éste ha solicitado la palabra para dar su opinión sobre lo que se estaba debatiendo: "no le doy la palabra", le ha espetado la 'bucanera'. Algo insólito, que no ha ocurrido nunca en sede parlamentaria. Coartar la libertad de expresión es propio de dictadores, como se ha demostrado a lo largo de la historia. Lo malo del asunto es que las consecuencias, ¿quiénes las van a pagar? ¿Ellos?


La penúltima acción se producía minutos después cuando el gobierno en pleno firmaba la convocatoria del 1-O. Lo que significa que estarán todos imputados y Oriol Junqueras, como los ciclistas, se ha apeado de la carrera para presidir la Generalitat de Catalunya. Un suicidio político que le va a costar muy caro en sus aspiraciones ya que Puigdemont, hace ya algún tiempo que mostró su intención de no concurrir a las elecciones como candidato por el ¿PDeCAT? Su objetivo es doble: pasar a la historia por su decisión de seguir adelante con el referéndum y desgastar/quitar de en medio a Junqueras, que según todas las encuestas es el candidato que más opciones tiene para ocupar el cargo que dejará "vacante". Todo un logro del periodista metido a político.


La postura de los independentistas ha hecho efectiva la ruptura de las instituciones, grave error porque mueve los cimientos de la democracia y genera un precedente de consecuencias muy peligrosas.


"La democracia exige que los derechos políticos y de las minorías se resguarden", decía Nelson Mandela. Pues eso.

1 Comentarios

1

También nos las pasamos por el culo

escrito por Fermin trujillo 07/sep/17    12:17

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Más autores

Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH