Reino Unido se prepara para lo impensable: un exgeneral de la OTAN anticipa una guerra con EEUU
“Estados Unidos ya no es un aliado, sino un depredador”: la dura advertencia que sacude a Europa tras las amenazas de Trump
El Reino Unido debe prepararse para un escenario hasta hace poco inimaginable: un posible conflicto con Estados Unidos. Así lo advierte el general retirado Sir Richard Shirreff, excomandante supremo adjunto de la OTAN para Europa, ante la escalada de tensión provocada por la insistencia del expresidente Donald Trump en apoderarse de Groenlandia.
En un artículo publicado en el Daily Mail, Shirreff sostiene que Europa ya no puede seguir actuando desde el apaciguamiento y alerta de que Washington se comporta ahora como un actor hostil. “Estados Unidos ya no es nuestro aliado, sino un depredador y un acosador”, afirma.
El exalto mando militar va más allá y pide a los líderes europeos que se preparen para el peor escenario posible, incluida la hipótesis de un enfrentamiento armado en territorio groenlandés. “Debemos estar abiertos a la perspectiva de que fuerzas europeas luchen una guerra terrestre contra Estados Unidos en Groenlandia”, escribe. A su juicio, un conflicto de este tipo supondría “el fin de la OTAN”, la alianza militar que ha garantizado la seguridad europea durante casi ocho décadas.
Las declaraciones llegan después de que Trump haya amenazado con imponer aranceles masivos al Reino Unido y a varios países aliados si no respaldan su pretensión de incorporar Groenlandia a Estados Unidos. El expresidente ha anunciado un gravamen del 10% a todos los productos británicos a partir del 1 de febrero, que subiría al 25% desde el 1 de junio, hasta que Washington logre un acuerdo para comprar el territorio a Dinamarca.
Las mismas medidas afectarían también a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Países Bajos y Finlandia, todos ellos miembros de la OTAN. Preguntado por la cadena NBC, Trump fue tajante: “Lo haré, al 100%”.
Mientras tanto, el primer ministro británico, Sir Keir Starmer, ha optado por un tono prudente. En una comparecencia urgente ante los medios, pidió que la disputa se resuelva mediante “una discusión tranquila entre aliados” y descartó tanto una intervención militar como una guerra comercial.
Starmer subrayó que el futuro de Groenlandia es una decisión que corresponde únicamente al propio territorio y a Dinamarca, y advirtió de que el uso de aranceles contra países aliados “es completamente incorrecto”. “No es la manera adecuada de resolver las diferencias dentro de una alianza, ni es útil justificar presiones económicas en nombre de la seguridad”, remarcó.
Pese a ello, las palabras de Shirreff han sacudido el debate político y estratégico en Europa, al plantear por primera vez de forma abierta la posibilidad de un enfrentamiento directo entre aliados históricos, en un contexto internacional cada vez más volátil.
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