Protestas en Mediapro por un ERE de 237 despidos: la plantilla denuncia irregularidades y trato desigual
Trabajadores del grupo audiovisual se movilizan en Barcelona y acusan a la empresa de prácticas fraudulentas y despidos encubiertos
La tensión laboral se ha instalado en Mediapro tras el anuncio de un expediente de regulación de empleo (ERE) que prevé la extinción de 237 puestos de trabajo en la sociedad Grup Mediapro SLU. La decisión, que afectaría a una decena de centros de trabajo, ha provocado una respuesta inmediata de la plantilla, que se ha concentrado frente a la sede de la compañía en la avenida Diagonal de Barcelona para expresar su rechazo a lo que consideran un proceso injusto.
Acusaciones de irregularidades en el proceso
La comisión negociadora, que representa a los trabajadores, sostiene que el procedimiento de despido colectivo presenta graves deficiencias desde su origen. Según denuncian, las actuaciones previas de la empresa habrían debilitado de forma deliberada la posición de la plantilla en la negociación, generando un escenario que califican de “viciado” y poco transparente.
Uno de los aspectos más controvertidos es el supuesto trato preferente a una veintena de directivos, quienes, según la representación laboral, habrían recibido indemnizaciones muy superiores a las ofrecidas al resto de empleados. Estas compensaciones, que en algunos casos superarían el millón de euros, se habrían articulado mediante simulaciones de cambios laborales o traslados inexistentes.
Los trabajadores consideran que esta práctica no solo es cuestionable desde el punto de vista legal, sino que además contribuye a agravar artificialmente la situación económica de la empresa, utilizada como argumento para justificar los despidos.
Críticas por desigualdad en las condiciones laborales
La plantilla también denuncia una clara desigualdad en el trato económico. Mientras que los empleados afectados por el ERE recibirían indemnizaciones ajustadas al mínimo legal, los directivos habrían sido compensados con condiciones mucho más favorables.
A esta situación se suma el hecho de que, según los representantes sindicales, la empresa no habría abonado el bonus correspondiente a 2025 a la plantilla, un incentivo que se venía percibiendo de forma habitual en años anteriores. Sin embargo, aseguran que sí se habría pagado a los directivos salientes, lo que ha incrementado el malestar interno.
Denuncian un despido colectivo encubierto
Más allá del actual ERE, la representación legal de los trabajadores apunta a un posible fraude de ley durante el último año. Según explican, la empresa habría llevado a cabo numerosos despidos individuales —ya fueran disciplinarios u objetivos— que, en conjunto, superarían los límites legales que obligan a tramitar un despido colectivo.
Los datos reflejan una reducción significativa de la plantilla: de 1.277 trabajadores a finales de 2024 se habría pasado a 1.032 en marzo de 2026, lo que supone una caída cercana al 20% en poco más de un año. A juicio de los sindicatos, este proceso habría evitado deliberadamente las garantías y mecanismos de negociación que ofrece un ERE formal.
Movilización y defensa de los derechos laborales
La concentración celebrada en Barcelona busca visibilizar el descontento de los trabajadores ante una situación que consideran injusta. La plantilla insiste en que no debe asumir en solitario las consecuencias de decisiones empresariales que califican de erráticas, especialmente en una compañía que ha sido durante años un referente europeo en la producción audiovisual.
Los representantes de los trabajadores han reiterado su compromiso de defender activamente los derechos laborales y no descartan intensificar las movilizaciones si no se producen avances en la negociación.
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