Junts recupera la alcaldía de Tàrrega tras pactar una moción de censura con la CUP
El nuevo ejecutivo de coalición apuesta por la transparencia, el refuerzo de los servicios públicos y la estabilidad institucional hasta 2027
Junts per Tàrrega y la CUP Tàrrega han cerrado un acuerdo de gobierno para el periodo 2026-2027 y registrarán una moción de censura en el Ayuntamiento de Tàrrega con el objetivo de abrir una nueva etapa política en el municipio. La decisión llega tras la cuestión de confianza planteada por el gobierno en minoría de ERC y PSC, que, según ambas formaciones, ha evidenciado un escenario de bloqueo político e inestabilidad institucional.
Las dos fuerzas consideran que el ejecutivo actual ha sido incapaz de articular una mayoría sólida, aprobar los presupuestos municipales mediante el diálogo y garantizar un marco estable de gobernabilidad. Ante esta situación, Junts y la CUP han asumido la responsabilidad de impulsar una alternativa que permita desbloquear la ciudad y asegurar estabilidad hasta final de mandato.
Un gobierno de coalición con liderazgo compartido
El pacto contempla la investidura de Rosa Maria Perelló como alcaldesa de Tàrrega, mientras que Laia Recasens asumirá la primera tenencia de alcaldía. El nuevo ejecutivo se configurará como un gobierno de coalición basado en el liderazgo compartido, la experiencia de gestión y una clara voluntad transformadora.
Junts gestionará áreas clave como alcaldía, urbanismo, feminismos, acción social, comercio y gestión económica, con el objetivo de garantizar estabilidad ejecutiva. Por su parte, la CUP asumirá competencias en servicios municipales, transición energética, vivienda, participación ciudadana, cultura y la nueva Concejalía de Lengua.
Ambas formaciones subrayan que el nuevo gobierno se construye desde la complementariedad, el trabajo conjunto y el diálogo constante al servicio de la ciudad.
Más transparencia, servicios públicos y proximidad
El acuerdo se articula en torno a tres grandes ejes estratégicos. En primer lugar, una apuesta decidida por la transparencia institucional, con una agenda pública abierta, mecanismos de rendición de cuentas y una comunicación institucional plural. También se reforzará la participación ciudadana y el papel de las entidades locales, recuperando espacios de diálogo directo.
En segundo lugar, el impulso de más y mejores servicios públicos. El pacto prevé un plan de mantenimiento, limpieza y accesibilidad urbana; la finalización del alumbrado LED; mejoras en la movilidad peatonal y ciclista; y el desarrollo de un modelo energético sostenible vinculado al territorio. La vivienda pública se sitúa como prioridad, con inversiones para ampliar el parque municipal, fomentar la rehabilitación y desplegar un Plan Local de Vivienda.
En tercer lugar, el acuerdo apuesta por una mayor proximidad municipal. Entre las medidas destacadas figuran la municipalización del Teatre Ateneu, el refuerzo de la política cultural y patrimonial, la creación de una plataforma de comercio electrónico local y la puesta en marcha de la nueva Concejalía de Lengua, con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más cohesionada socialmente.
Junts y la CUP han destacado que, pese a sus diferencias ideológicas, han priorizado la estabilidad institucional de Tàrrega y el compromiso con el futuro del municipio.
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