Terremoto en ERC Girona: dimite toda la dirección para frenar una moción interna
La ejectutiva local abandona para frenar una moción de censura que considera “sin garantías” y evidencia la división entre sectores afines al candidato Marc Puigtió
La sección local de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en Girona atraviesa uno de los episodios más delicados de los últimos años. La ejecutiva municipal ha presentado su dimisión en bloque este lunes, en un movimiento que busca impedir que prospere una moción de censura interna impulsada por más de la mitad de la militancia a finales de enero. La crisis, lejos de ser puntual, refleja una fractura interna que se arrastra desde la elección del candidato a las elecciones municipales de 2027.
La asamblea convocada para este martes por la tarde debía votar la moción y abrir la puerta a una nueva dirección local. Sin embargo, la dimisión anticipada de la ejecutiva altera el escenario y eleva aún más la tensión política dentro del partido en la capital gerundense.
Una moción cuestionada por falta de transparencia
El hasta ahora presidente de la ejecutiva local, Joan Sibill, ha defendido que no se puede plantear una moción de censura contra un órgano que ya no existe. Más allá del gesto formal, la dirección saliente ha denunciado públicamente que el proceso estaba “falto de transparencia y de garantías”, asegurando que no se les había facilitado el contenido ni los argumentos de la moción.
Según su versión, el orden del día de la asamblea únicamente contemplaba la votación de la moción y un turno abierto de palabra, sin un espacio específico para ejercer el derecho a la defensa. Un planteamiento que consideran una “vulneración de los principios democráticos más básicos”.
En un comunicado, la ejecutiva saliente ha subrayado que su decisión responde a la voluntad de no legitimar un procedimiento que, a su juicio, no ofrecía las garantías necesarias. Asimismo, han reivindicado que su actuación al frente del partido se ha basado en la lealtad, el respeto a la militancia y la responsabilidad institucional.
El trasfondo: la pugna por el liderazgo municipal
La crisis interna tiene como epicentro la figura de Marc Puigtió, elegido candidato de ERC a las municipales de 2027 tras un proceso de primarias celebrado en septiembre. La votación fue extremadamente ajustada: Puigtió se impuso por un solo voto a Àdam Manyé, en un contexto ya marcado por la polémica debido a la anulación de una papeleta que señalaba de forma incorrecta el sentido del voto del candidato perdedor. Tras las alegaciones presentadas, se ratificó la nulidad.
El conflicto se intensificó meses antes, cuando en octubre se incorporaron 22 nuevos militantes considerados afines a Puigtió, circunstancia que habría sido determinante para impulsar la moción de censura. El propio alcaldable había defendido la necesidad de “renovar” la sección local, al tiempo que en las últimas semanas ha expresado críticas hacia determinadas gestiones del gobierno municipal, donde ERC forma parte del tripartito junto a Guanyem y Junts.
La dirección local recuerda que, tras las primarias, integró a Puigtió en el órgano de gestión municipal con el objetivo de favorecer la coordinación y la unidad interna. Sin embargo, sostienen que los esfuerzos por cerrar filas no han tenido correspondencia.
Un acuerdo frustrado y una división en dos bloques
La dirección nacional y regional del partido planteó posteriormente un “acuerdo de mínimos” basado en el reglamento de las municipales de 2027 y en el respeto a los resultados democráticos de la asamblea. La ejecutiva local lo firmó, pero, según explican, Puigtió no lo hizo, lo que a su juicio contribuyó a mantener el conflicto abierto.
La división interna se ha hecho cada vez más visible entre dos sensibilidades: la encabezada por Puigtió —quien ya había anunciado que concurriría a las municipales bajo el paraguas de la plataforma Moviment Gironí— y la corriente que defendía la continuidad del proyecto liderado hasta ahora por Quim Ayats, representada por Manyé.
En este escenario, el concejal Àdam Bertran ha sido una de las voces más críticas con la incorporación de Puigtió y su entorno al panorama político local. En las últimas horas, ha cuestionado públicamente la composición de la comisión organizadora de la moción de censura y ha denunciado irregularidades en el proceso, ironizando en redes sociales sobre la limpieza del procedimiento.
La asamblea y el posible relevo en la dirección
Todo apunta a que en la asamblea prevista para este martes podría proponerse una nueva ejecutiva local encabezada por Salva Romero, quien ya formaba parte de la dirección saliente y es considerado afín a Puigtió. No obstante, la ejecutiva dimisionaria insiste en que cualquier renovación debe realizarse mediante un proceso abierto, plural y con plenas garantías democráticas, que permita la participación de toda la militancia.
Sibill ha defendido que el procedimiento debe ser inclusivo y transparente, con el objetivo de que la nueva dirección nazca con legitimidad y voluntad de cohesión. “Esquerra Republicana no pertenece a ninguna persona, sino a su militancia”, sostienen desde la ejecutiva saliente, apelando a la necesidad de reconstruir la unidad interna.
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