Así será la Barcelona del 2035: la maqueta del CZFB que la proyecta en miniatura
El Consorci de la Zona Franca de Barcelona impulsa una reproducción tridimensional de gran formato que inaugura la Capital Mundial de la Arquitectura 2026 y se instala de manera permanente en la antigua sede de la editorial Gustavo Gili como herramienta educativa y de análisis urbano.
La iniciativa marca el inicio oficial del calendario vinculado al reconocimiento internacional y sitúa la tecnología de fabricación avanzada en el centro del debate sobre el futuro metropolitano.
El acto institucional se celebra esta mañana con la participación del alcalde Jaume Collboni, de la arquitecta en jefe Maria Buhigas y del delegado especial del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, Pere Navarro, quienes presentan el denominado «Plan de Barcelona 2026 2035» como primer hito público de la Capital Mundial de la Arquitectura 2026.
Una pieza estratégica para la Capital Mundial de la Arquitectura
El Consorci de la Zona Franca de Barcelona culmina la producción e instalación de la nueva representación tridimensional de la urbe, concebida como instrumento pedagógico, de estudio territorial y de divulgación al servicio de la ciudadanía. La estructura ocupa una superficie total de 82 metros cuadrados y se compone de 1.204 elementos impresos en 3D, lo que la convierte en una obra singular por su escala y nivel de detalle.
La instalación queda ubicada de forma permanente en la antigua sede de la editorial Editorial Gustavo Gili, un edificio que se transforma en espacio de referencia para actividades relacionadas con la arquitectura y el urbanismo más allá del año de la celebración internacional.
El proyecto se desarrolla con motivo de la Capital Mundial de la Arquitectura 2026 y simboliza el arranque oficial de la programación asociada a este reconocimiento que sitúa a Barcelona en el foco global del debate arquitectónico.
Innovación industrial al servicio del territorio
La iniciativa nace en el ecosistema de industria 4.0 de DFactory Barcelona, impulsado por el propio Consorci. La empresa encargada de ejecutar el encargo es Wind Force Investments, que dedica siete meses de trabajo intensivo a completar la fabricación.
Pere Navarro expresa su agradecimiento y satisfacción “por haber recibido el encargo del Ayuntamiento de Barcelona para desarrollar esta maqueta, un proyecto que simboliza la apuesta del Consorci por una nueva manera de fabricar basada en la innovación y la tecnología avanzada. Iniciativas como esta demuestran el potencial de DFactory Barcelona, como centro neurálgico del Distrito 4.0, para generar resultados tangibles y de alto impacto”.
El delegado especial del Estado subraya además que “el CZFB ha contribuido históricamente a la transformación y la arquitectura de Barcelona con edificios emblemáticos, y que esta maqueta se suma ahora a este legado poniendo la tecnología al servicio de la ciudad”.
Un objeto vivo para comprender y proyectar
La reproducción destaca por su elevado grado de precisión arquitectónica y topográfica, que permite reconocer barrios, calles, espacios urbanos y construcciones singulares. Se realiza a escala 1:1.500 mediante tecnología de impresión 3D, sistemas avanzados de representación digital y técnicas de inteligencia artificial que garantizan una exactitud excepcional.
La concepción del conjunto no es estática. La estructura se diseña como un elemento en actualización constante, capaz de incorporar las grandes transformaciones urbanas y los proyectos estratégicos que definen el horizonte de los próximos años. Asimismo, integra capas de información digital y herramientas de realidad aumentada que facilitan la visualización tanto de la evolución histórica como de las propuestas de futuro.
Un desafío técnico y logístico sin precedentes
El desarrollo implica una coordinación multidisciplinar que incluye pruebas volumétricas, prototipados, validaciones espaciales y controles de calidad sobre cada una de las piezas. La fabricación se ejecuta principalmente con los recursos de impresión 3D disponibles en DFactory Barcelona, considerado el principal nodo de innovación en fabricación aditiva del sur de Europa.
Cada módulo, de hasta 35 por 35 centímetros, se imprime en PLA blanco con acabado mate, lo que asegura durabilidad y coherencia estética en el conjunto. La empresa adjudicataria asume también el montaje, el transporte y la instalación sobre una base modular diseñada específicamente para el espacio expositivo.
Con esta actuación, el Consorci refuerza su papel histórico en la transformación urbana y sitúa la tecnología avanzada como aliada estratégica en la planificación del futuro metropolitano, en un contexto en el que la Capital Mundial de la Arquitectura 2026 proyecta a Barcelona como laboratorio abierto de reflexión y diseño.
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