Sin embargo, más allá de la remembranza de la felicidad pasada, el mensaje de Messi contiene un deseo latente que ha encendido las especulaciones y la esperanza.
Mientras los líderes europeos se reúnen en la COP30 para discutir la mitigación climática y la financiación para los países en desarrollo, el enfoque global parece estar virando hacia prioridades internas.