Las pruebas confirman la robustez y viabilidad de esta arquitectura basada en el código abierto RISC-V, un avance clave para que Europa disponga de tecnologías de supercomputación propias y soberanas.
La Fiscalía Europea ha iniciado una investigación por presunta malversación de fondos europeos en el proyecto del primer ordenador cuántico de España, desarrollado en Barcelona.