A pesar de que Polonia completó en 2025 una valla fronteriza eléctrica de $136.6 millones equipada con inteligencia artificial, muchos migrantes han quedado varados entre ambos lados debido a los rechazos fronterizos.
La medida, anunciada por el primer ministro polaco, Donald Tusk, se presenta como una respuesta directa a las críticas y acciones de Alemania relacionadas con la devolución de migrantes