La presencia en Barcelona subraya la prioridad estratégica que el Consejo de la UE otorga a la asociación euromediterránea.
La carta lista siete demandas para que la Comisión modifique su propuesta, con varios puntos de alta controversia.
Con este lanzamiento, el programa asegura las comunicaciones de las Fuerzas Armadas españolas y de países aliados durante las próximas décadas, consolidando a España como un referente en este ámbito.