El enfoque de las autoridades, según el ministro del Interior, Bernard Quintin, se centrará en el modelo de "detección, identificación y posible neutralización" de los drones.
La cumbre se celebrará bajo medidas de seguridad extremas, intensificadas por una serie de avistamientos no autorizados de drones sobre instalaciones militares danesas, calificados por las autoridades como "ataques híbridos".