"Estresados" y "alarmados": los empleados del Santander afrontan el ERE con desconfianza

|

Banco santander 231217


Los más de 30.000 empleados de Banco Santander en España esperan que la entidad respete el Protocolo de Fusión firmado el pasado mes de noviembre a la hora de ejecutar el ERE, que previsiblemente comenzará a negociarse una vez se presente el plan estratégico para 2019-2021.


Sin embargo, cunde la desconfianza entre la plantilla del banco de Ana Botín. La fusión con el Banco Popular requiere una carga de trabajo excepcional que está suponiendo un estrés "excesivo" para la plantilla, según informan fuentes de la entidad.


Desde que se inició la integración tecnológica, la plantilla del banco absorbido está envuelta en un proceso de formación acelerada para atender a los nuevos sistemas informáticos del Santander. "La situación real en las oficinas es de mucho estrés y alarmismo", han lamentado.


A la incertidumbre por la reestructuración y la "loca carrera" por ser el primero en el ranking de objetivos para posicionarse mejor ante el ERE, se suma la "ingente" cantidad de trabajo.


UN ERE SIN CONCRETAR


Aún no existe un número oficial de empleados afectados por el ERE, aunque varios medios hablan de un recorte de entre 3.000 y 4.000 personas por el cierre de más de 1.000 sucursales.


Lo único claro es que el Santander tiene como objetivo conseguir situar la ratio de eficiencia en España en el 50% de cara a 2020 con un ahorro anual, antes de impuestos, de unos 500 millones de euros a partir de ese mismo año.


Lo previsible es que una vez el banco presente su plan estratégico el próximo mes de abril y esté muy cerca de terminar el proceso de integración tecnológica de Popular y Pastor, el banco aclare cuántas oficinas son redundantes y, por tanto, serán cerradas.


Según el mapa de sucursales, Galicia podría ser unas de las zonas en las que mayor impacto tendrá el ERE, aunque también es probable que la escasez de red del Santander en el norte de España limite estas sinergias. Así, las oficinas urbanas, como en Madrid y Barcelona, seguramente serán las más damnificadas dada su elevada cocentración, en detrimento de la red rural.


El pasado mes de noviembre el Santander inició en Galicia la progresiva integración tecnológica y está previsto que termine en los meses de mayo o junio en Almería. El traspaso de la red se lleva a cabo mediante oleadas de oficinas en los que cada 15 días se integran las bases de datos de los clientes.


Respecto al diseño de las condiciones, los sindicatos esperan que se busque un ajuste parecido al último ERE, aunque reconocen la dificultad, por ejemplo, de fomentar las prejubilaciones, ya que queda "poca" masa laboral con edades avanzadas. "Habrá que poner menos edad y más dinero", han apostillado.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH