Nuevo Gobierno en Catalunya, ¿viejas costumbres?

Carmen P. Flores

Decía Montesquieu que “la corrupción de los gobiernos comienza casi siempre por la de sus normas y principios”. Este lunes por fin Catalunya dispone ya de un gobierno que preside el republicano Pere Aragonés, el más joven de todos los presidentes que ha tenido la Generalitat de Catalunya hasta ahora.


Con la presidencia catalana, ERC, partido que fue fundado en el 1931, recupera el gobierno de Catalunya, El último presidente de la formación fue Tarradellas que, siendo en su día militante de este partido, a su vuelta a Catalunya no lo supo liderar: su distancia con sus líderes era más que evidente. En el exilio sus antiguos compañeros no le dieron apoyo…


El president de la Generalitat, Pere Aragonès.

Pere Aragonès @ep


El nuevo presidente catalán lo ha tenido - y seguirá teniéndolo- muy complicado para llegar al cargo. Junts, el partido que fundara Puigdemont y algunos de sus amigos exconvergentes, pero que ahora controla Jordi Sánchez, se lo ha puesto muy crudo y seguirá haciéndolo, no les quepa la menor duda. Aragonés ha tenido que tragarse muchos sapos para ser presidente. La división evidente dentro de Junts no es una pose, es más que una realidad. Elsa Artadi, la que iba a ser vicepresidenta, renunció a la propuesta. Rius, el ideólogo de exteriores, hacía lo mismo. ¿Por qué? Porque no quieren ser mandados por Jordi Sánchez, un “político” peligroso, mucho más que Puigdemont, por su preparación intelectual y porqué no se le ve venir, es demasiado silencioso. No es agua clara que dirían los antiguos. Es un “político” frío, calculador y que cuando se hace con algo, no lo suelta ni que le den con un martillo en la mano.


Con un panorama complicado de gobernanza, que deja la duda de si se terminará la legislatura, Aragonés comienza su mandato. Hay que darle los 100 días de gracia, porque tozudo es un rato largo e igual es capaz de conseguir sus objetivos, pero permítanme que tenga más de una duda razonable. Decía Octavio Paz que “ningún pueblo cree en su gobierno. A lo sumo, los pueblos están resignados”. Con esa resignación, habrá que esperar los días de gracia.


El nuevo ejecutivo será paritario, dicen, y se repartirán las carteras a parte iguales entre las dos formaciones que articularán el Govern. Todo al 50 por ciento, parece. Lo que hay que saber es si las consellerías de” peso” serán también paritarias. Nuevo gobierno ¿viejas costumbres?


El discurso de investidura de Pere Aragonés, presidente que inicia una “nueva” etapa, dejó claro que el tema de la autodeterminación y la República catalana sigue en su hoja de ruta. Lo hace un día antes de que el Tribunal Supremo tiene previsto cerrar sus informes sobre los políticos presos, que según indican algunas fuentes no serán favorables. Siempre queda el indulto del gobierno, que parece más cerca, aunque no se lo pongan fácil los independentistas catalanes: este estará condicionado a que dejen de lado la confrontación. En pocos días se verá cómo queda resuelto el asunto. Esta situación podría dejar muy tocado al PSOE, eso se temen muchos dirigentes, que lo comentan en privado. Una situación más que complicada para Pedro Sánchez.


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