Romero acerca posturas con ERC y enfría la posibilidad de mejorar el acuerdo en Educación
La consellera de Economía lanza un mensaje de calma ante las huelgas y garantiza el pago de nóminas gracias a un suplemento de crédito de casi 6.000 millones
En un viernes marcado por la intensidad de las protestas en las calles, la máxima responsable de las finanzas catalanas, Alícia Romero, ha salido al paso para dibujar un escenario de estabilidad institucional. En una entrevista concedida a TV3, la consellera ha mostrado un optimismo moderado respecto a la aprobación de las nuevas cuentas públicas, tras el naufragio del primer proyecto por la falta de apoyos.
Romero ha insistido en que el diálogo con ERC no se ha detenido. El gran escollo, la recaudación del IRPF por parte de la Generalitat, sigue sobre la mesa, aunque con una nueva hoja de ruta. "Queremos que Catalunya gestione más tributos, pero necesitamos encontrar el camino legislativo que nos asegure el éxito", ha explicado, sugiriendo que la ambición soberanista en materia fiscal ahora se trabajará "a otro ritmo" para evitar nuevos bloqueos.
Oxígeno para la administración: 5.988 millones de euros
Mientras se cocina el pacto político, la Generalitat ha activado un mecanismo de emergencia para evitar la parálisis: un suplemento de crédito de casi 6.000 millones de euros. Romero ha querido humanizar esta cifra macroeconómica explicando que su función principal es garantizar el "normal funcionamiento" de los servicios públicos.
Este balón de oxígeno financiero tiene nombres y apellidos:
- El pago puntual de las nóminas de miles de trabajadores públicos.
- La cobertura del gasto corriente que no deja de crecer.
- El mantenimiento de compromisos a largo plazo, como el vital Pla de Barris.
"Sin este suplemento, habríamos tenido dificultades muy serias para cumplir con nuestras obligaciones básicas", ha admitido la consellera, transmitiendo una imagen de solvencia técnica pese a la prórroga presupuestaria.
Educación y Sanidad: la "prudencia" frente a las huelgas
El optimismo financiero de Romero choca, sin embargo, con la realidad de las calles. En plena quinta jornada de huelga docente —que ha provocado importantes cortes de tráfico en los accesos a Barcelona— y con el sector sanitario también en pie de guerra, la consellera ha marcado distancias.
Respecto a los maestros, el Govern se muestra dispuesto al diálogo, pero Romero se mantiene "prudente". La consellera ha enfriado la posibilidad de inyectar más recursos de los ya pactados inicialmente con CC.OO. y UGT, un acuerdo que los sindicatos mayoritarios del sector educativo consideran insuficiente y que ha detonado las protestas actuales.
En cuanto al sector médico, Romero ha reconocido que la negociación por el convenio profesional es una asignatura pendiente. "Tendremos que reabrir esas conversaciones en algún momento", ha afirmado, aunque ha dejado claro que, por ahora, no hay una fecha fijada en el calendario para volver a la mesa de negociación con los facultativos.
Un futuro de pactos necesarios
La estrategia de la consellera es clara: estabilidad técnica a corto plazo para ganar tiempo en la negociación política. La viabilidad del Govern depende de seducir de nuevo a Esquerra Republicana, equilibrando las demandas de mayor soberanía fiscal con la realidad de una administración que necesita unos presupuestos reales para dejar de vivir de suplementos de crédito.
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