Múnich 2026: Marco Rubio sentencia el "fin del viejo mundo" ante un orden internacional en demolición
La cita de este año no es una reunión de aliados tradicional, sino un careo entre dos visiones del mundo: la de quienes intentan preservar las reglas internacionales y la de quienes, según el propio informe del foro, han llegado con una "bola de demolición".
La Conferencia de Seguridad de Múnich arranca este viernes . E un campo de batalla diplomático. Con más de 60 jefes de Estado y de Gobierno presentes en Baviera, la cita de este año no es una reunión de aliados tradicional, sino un careo entre dos visiones del mundo.
Un informe de guerra: "bajo destrucción"
El documento oficial de la conferencia, de 120 páginas, marca un tono sin precedentes. El equipo de investigación liderado por Wolfgang Ischinger advierte que el mundo ha abandonado las "reformas correctivas" para entrar en una fase de políticas destructivas. El informe señala directamente a la Casa Blanca como el motor de este cambio, acusando a la administración estadounidense de dinamitar las reglas que el propio país diseñó en 1945 para "liberarse de las ataduras" del multilateralismo.
Los protagonistas: el choque de potencias
La conferencia se divide entre el "nuevo sheriff" de Washington y una Europa que se siente, en palabras del informe, "atacada y humillada".
Marco Rubio (EE. UU.): Encabeza una delegación masiva de medio centenar de congresistas. Rubio llega con la misión de declarar el fin del "viejo mundo" y presionar por un acuerdo de paz en Ucrania tras más de un año de esfuerzos, una postura que muchos en Kiev ven con profundo recelo.
Friedrich Merz (Alemania): El canciller alemán, encargado del discurso de apertura, busca reafirmar la soberanía europea frente a la volatilidad de su principal aliado transatlántico.
Volodímir Zelenski (Ucrania): El gran protagonista simbólico. Este año, el premio Ewald von Kleist no ha ido a una persona, sino al pueblo ucraniano. Zelenski llega para defender la integridad de su país frente a las presiones de paz que podrían implicar cesiones a Rusia.
Mark Carney (Canadá): El primer ministro canadiense se ha convertido en la voz de la resistencia intelectual al "estilo Trump", defendiendo que de la fractura actual se debe construir algo "más justo", pero sin caer en la nostalgia.
El regreso de la ultraderecha y las ausencias marcadas
La configuración de los invitados también refleja el cambio de era:
AfD (Alemania): Por primera vez desde 2022, la ultraderecha alemana vuelve al foro con tres parlamentarios, una victoria política que el partido atribuye a sus contactos con la administración estadounidense.
Irán: Ha sido formalmente excluido debido a las "masacres" cometidas contra sus ciudadanos, permitiendo únicamente la participación de figuras de la oposición.
Liderazgo del Sur Global: La presencia del colombiano Gustavo Petro subraya el interés de la conferencia por no limitar el debate solo al eje Atlántico, mientras China observa desde la barrera, ocupando los espacios diplomáticos que EE. UU. decide abandonar.
La alianza atlántica
Para Ischinger y los organizadores, la figura de Donald Trump domina cada conversación. Mientras el informe vaticina que este nuevo orden transaccional beneficiará a las élites en lugar de a las clases medias, los líderes europeos como Ursula von der Leyen y Mark Rutte (OTAN) intentan mantener en pie lo que el foro denomina la "columna vertebral" del sistema: la alianza atlántica, hoy más frágil que nunca.
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