El Reino Unido se prepara para una “guerra permanente” y plantea un Estado con poderes de emergencia
Un informe advierte de conflictos híbridos y cognitivos que borrarían la idea tradicional de paz, mientras Londres estudia reestructurar el Gobierno para escenarios de guerra prolongada
El Reino Unido está acelerando sus planes de preparación ante posibles conflictos futuros en un contexto internacional cada vez más inestable. Un nuevo informe alerta de que el país podría no volver a experimentar una etapa clara de paz, debido a la naturaleza cambiante de la guerra moderna.
El análisis, presentado por el académico Paul Mason, miembro honorario sénior de la Universidad de Exeter, sostiene que los conflictos del siglo XXI ya no comienzan con una declaración formal, sino que se desarrollan de forma híbrida, con estrategias encubiertas y componentes informativos y cognitivos que difuminan la frontera entre paz y guerra.
Un nuevo marco de defensa en construcción
En paralelo, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Sir Richard Knighton, ha confirmado que el Gobierno británico está elaborando un nuevo “Libro de Guerra” adaptado a un contexto moderno, con una sociedad y una infraestructura actuales.
Este documento pretende sustituir al marco anterior, abolido en 2004, que según el informe dejó un vacío de previsión sobre cómo actuar en escenarios extremos, incluidos posibles conflictos de alta intensidad o incluso crisis nucleares.
Poderes de emergencia y control estatal
El informe propone que el futuro proyecto legislativo de preparación para la defensa incluya nuevos poderes de emergencia, con el objetivo de que el Estado pueda responder con rapidez en situaciones de guerra entre potencias equivalentes.
Entre las propuestas más controvertidas figura la creación de un “Ministerio de Producción Bélica”, con capacidad para coordinar y dirigir sectores estratégicos de la economía, así como la fusión de organismos de seguridad económica en un “Ministerio de Guerra Económica”.
También se plantea la posibilidad de reintroducir un sistema de información pública reforzado en tiempos de guerra, incluyendo cambios en el papel de la radiotelevisión pública y el establecimiento de redes de comunicación estatales seguras.
Una sociedad preparada para el conflicto
El informe insiste en que la preparación no debe limitarse al ámbito militar, sino abarcar a toda la sociedad. Según Mason, la resiliencia civil será clave: sin apoyo social sostenido, advierte, un país podría perder un conflicto incluso si lo gana en el plano operativo.
El texto también subraya la importancia de la “voluntad de lucha” como elemento estratégico central en guerras futuras, en las que la información, la percepción pública y la cohesión interna jugarían un papel decisivo.
Un escenario cada vez más político
Estos planes se desarrollan mientras el primer ministro Keir Starmer impulsa un comité de respuesta ante la situación en Oriente Medio, en un contexto de creciente tensión internacional tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El debate sobre el nuevo modelo de defensa abre una discusión de fondo en el Reino Unido: hasta qué punto un Estado democrático debe prepararse para escenarios de guerra prolongada sin erosionar sus propios equilibrios institucionales.
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