Putin dirigió gran parte de su intervención a la Unión Europea y la OTAN, combinando la advertencia económica con la propuesta geopolítica.
El presidente Donald Trump intensificó la presión sobre Rusia para que ponga fin a la invasión de Ucrania, reduciendo el plazo para un alto el fuego a apenas "10 o 12 días".
Las conversaciones entre las delegaciones rusa y ucraniana, que se llevan a cabo en el Palacio de Ciragan, transcurren en régimen confidencial.