Ha quedado reflejado en el informe Edelman Trust Barometer, que analiza la percepción ciudadana sobre empresas, gobiernos, medios y ONG en un contexto de incertidumbre económica y tensión social.
El presidente de Fundación La Caixa, Isidro Fainé, ha afirmado este lunes que se requiere un liderazgo "humanista" ante el nuevo orden internacional, que sitúa en la integración europea, las crecientes desigualdades sociales, la polarización y los conflictos geopolíticos, el cambio climático o la revolución tecnológica, entre otros.
Medio siglo después del fallecimiento del dictador, la prensa internacional y los analistas reflexionan sobre el legado y la evolución del país.
Los resultados, que confirman el fin de la primera vuelta, reflejan un país dividido, donde la suma de las fuerzas de derecha (incluyendo a otros contendientes como Johannes Kaiser y Evelyn Matthei) superó el 50% de los votos, sentando las bases para una compleja negociación de apoyos.
El nuevo órgano trabajará en una propuesta para reforzar la calidad democrática, la estabilidad territorial y el consenso institucional en España
De esta manera, el debate, que comenzó con un tema tan grave como un conflicto internacional, revela las tensiones internas.
La Segunda Guerra Mundial, que duró seis años (del 1 de septiembre de 1939 al 2 de septiembre de 1945) e involucró a 61 países, no solo destruyó naciones, sino que también sentó las bases para la Guerra Fría y la polarización del siglo XX.
¿Por qué confiamos en las empresas más que en los gobiernos? ¿Cómo puede la inteligencia artificial transformar la confianza y la reputación de las organizaciones?
La vigilancia se ha normalizado en nuestro contexto social bajo el atractivo disfraz de la libertad. A juicio de Marta Peirano, periodista y escritora especializada en la esfera digital, esta forma de control invisible genera una ilusión de autonomía, mientras que, como contrapartida, los sistemas tecnológicos digitales atesoran datos y modelan nuestros comportamientos y así lo ha explicado en .El Café del Observatorio Social de la Fundación La Caixa.
El organismo, con sede en Barcelona, no tiene perspectivas demasiado alentadoras para el año que empezamos en unas pocas horas